Dinero democrático: clamor de candidatos
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ANÁLISIS

Donaciones personales y adelanto de deuda, salvarían otros partidos

Dinero democrático: clamor de candidatos

Reglas financieras electorales actuales favorecen a PLN

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Donaciones personales y adelanto de deuda permitirían a partidos políticos captar dinero para hacer frente a la campaña.
Sin embargo, hay solo dos meses para cambiar las condiciones actuales, que favorecen a Liberación Nacional.
Tampoco es posible volver al régimen anterior de financiar las campañas mediante los bonos, por haber sido suspendido por la posibilidad de fraude.
Con el fin de prevenir que las reglas favorezcan solo a un contendor, una solución es aumentar la deuda política adelantada a un 25%, del 15% actual.
Si fuera así, se trataría de alrededor de ¢1 mil millones por partido, al dividirse de forma equitativa entre diez contendientes, lo cual sería un monto adecuado en muchos casos para pagar la publicidad y otros costos relacionados con su campaña.
De lo contrario, al dejar el nivel máximo de deuda adelantada en el 15%, los montos disponibles serían menores, en casi la mitad.
El total de la deuda política es de ¢37 mil millones.
Con el dinero adelantado de esta forma, un partido nuevo con solo estar inscrito y casi sin adeptos, recibiría el mismo monto que uno ya con trayectoria.
Sin embargo, limitar el acceso a este tipo de financiamiento, dejaría por fuera los nuevos movimientos.
La segunda solución es permitir a cualquier ciudadano contribuir con el partido de su preferencia, tal como sucede en muchos países.
Sería difícil montar un esquema de donaciones para efectos de esta campaña, dado que ningún partido cuenta con la estructura para administrarlo, incluso la emisión de comprobantes, para deducir el monto del impuesto sobre la renta.
El debate que enfrenta a los actores políticos se trata de una forma de democratizar el proceso electoral, dado que el ciudadano decide a quién apoyar, y con cuánto dinero, contrario a la contribución obligatoria de la deuda política.
El monto total de las donaciones de cualquier persona no podría exceder los ¢3,7 millones.
La deuda política con que los partidos financian sus campañas, es pagada por los impuestos de los costarricenses.
Quedan solo dos meses, durante los cuales pueden cambiar las reglas actuales, dado que la campaña empieza ya el 2 de octubre.
Mientras tanto, el régimen de financiamiento a la campaña favorece al PLN, único partido que cuenta con la posibilidad de pedir dinero prestado, al contar con activos adecuados para garantizar las deudas.
En tanto, los demás carecen de dinero y propiedades para responder a créditos bancarios.
Tampoco es posible para un partido vender bonos al público, tal como lo hicieron en la campaña anterior, por estar ya suspendido este mecanismo, tras una resolución, emitida en enero de este año por el Tribunal Electoral.
Los bonos permitían la existencia de un fraude, pues una sola persona podría influir la campaña, al comprar una cantidad ilimitada de bonos, sin ni siquiera preocuparse si iban luego a cancelarse.

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Esteban Arrieta
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