Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 19 Noviembre, 2013

No solo tenemos un alto nivel de corrupción, sino que cada vez es mayor el nivel de complejidad del crimen organizado


Combinaciones peligrosas


¿Cuál es el costo económico de los casos de corrupción denunciados en Costa Rica en los últimos cinco años? ¿Cuáles tomar en cuenta? ¿Los denunciados, los que están en investigación o los ya juzgados?
Escuché hace poco que el promedio de lo que se llega a denunciar no es ni el 15% de lo que realmente está pasando enfrente de muchos costarricenses, que por una u otra razón, prefieren quedarse callados. Algunos por miedo, por el qué dirán de su sector o porque están involucrados.
Si eso fuera cierto, el problema fiscal de Costa Rica estaría más que resuelto.
¿De ese 15%, cuántos realmente llegan al juzgado o a tener culpables? El nivel de impunidad es tan alto que sigue siendo uno de los mayores promotores e incentivos.
El índice de percepción de la corrupción elaborado por Transparencia Internacional ubica a Costa Rica entre los mejores países de América Latina. Pero resulta que América Latina, después de África, es la región percibida como más corrupta.
“Los organismos internacionales vienen acumulando estudios sobre el impacto de la corrupción en la inversión, el crecimiento, la estabilidad económica y fiscal, la desigualdad social y hasta la preservación del ambiente.
En todos los casos distorsiona el funcionamiento de los mercados, erosiona la seguridad jurídica, adultera las decisiones de gasto público y crea inestabilidad política.”
Nuestra principal medida para luchar en contra de este mal ha sido incrementar los controles. Uno de los principios básicos, sin los cuales no puede haber un control efectivo es que debe haber separación de funciones.
Ahora bien, estos controles estarían logrando su propósito, si todo pasara por el sistema establecido o las personas que ejercen el control fueran todos honestos. Lo cual no siempre es así.
La realidad es que no solo tenemos un alto nivel de corrupción, sino que cada vez es mayor el nivel de complejidad del crimen organizado.
En otras palabras, se ha vuelto tan atractivo el premio, que se organizan varias personas en el nivel de mando y control para lograr el objetivo.
¿Qué estamos haciendo con los pocos denunciantes que se ponen al frente de un sistema judicial lento, burocrático, con poco presupuesto y de una organización criminal que los amedrenta con su familia y otros?
Esto sin pensar que aun en Costa Rica se puedan ver casos de algún tipo de influencia política o criminal en el sistema Judicial para que estos casos se archiven.
¿Cuál es la participación real de lo partidos políticos en este problema, del gobierno de turno, del sector privado, de los organismos internacionales, de las redes sociales y especialmente de los medios de comunicación?
¿Que pasa cuando se combinan la corrupción, el miedo, el crimen organizado, la estupidez, la ignorancia y una idiosincrasia de que el problema es de otro y no mío?
¿Usted dónde está y qué opina? Estamos en plena campaña política y este es un tema de atención en los próximos debates. Asegúrese de que su candidato y partido estén claros de la problemática y de las posibles soluciones.


Mónica Araya

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