David Gutierrez

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Martes 8 Julio, 2014

Tenemos lo que se necesita, pero si no subimos al tren de la oportunidad, lo veremos pasar de lejos


¿Aprovechamos las oportunidades?

Esta es mi centésima columna de opinión en el diario LA REPÚBLICA. Mi más sincero agradecimiento para Fred Blaser, Rosemary Engels, Luis Alberto Muñoz y Fred Denton, quienes me invitaron a ser parte de sus columnistas y, desde este foro, colaborar con algunas ideas para tener un mejor país. Ellos me presentaron una magnífica oportunidad, que tomé y he tratado de usar lo mejor posible.
El pasado 1° de julio, la Universidad Latina, parte de la red de Laureate International Universities, celebró su 25 aniversario en grande. En primer lugar, inauguró el edificio de Ciencias de la Salud, incluyendo el centro de simulación clínica más grande y moderno de la región. En segundo lugar, trajo a Bill Clinton, expresidente de Estados Unidos, para que abriera el ciclo de celebraciones con una conferencia sobre liderazgo y emprendimiento en el siglo 21.
La universidad también ha emprendido una reforma curricular comprensiva, además de crear un centro de formación académica y de desarrollo del profesorado, y otro de liderazgo y emprendimiento. Con mejores universidades, mejores profesionales.
Un auditorio repleto de estudiantes, académicos, políticos, empresarios e invitados especiales escuchó al señor Clinton, quien con su característica inteligencia y carisma, ratificó la importancia de la educación, la ciencia, la tecnología y la cooperación para el desarrollo de la sociedad.
En la parte más importante de su discurso dijo que Costa Rica está en una posición privilegiada para aprovechar las oportunidades que se le presentarán en este siglo. Entre otras consideraciones mencionó a Costa Rica como la nación más verde del mundo y destacó la importancia del desarrollo sostenible para un país.
A veces necesitamos que alguien como el expresidente Clinton nos recuerde el enorme capital que tenemos como país.
Pero no solamente se trata de tener el capital y de saber qué es lo que se quiere. Es medular tener la capacidad para llegar donde queremos como país.
En palabras del mismo Clinton, se necesitan líderes que nos sepan llevar donde queremos, no con discursos lindos y poses populistas, sino con mucho contenido y conocimiento.
También es necesario estar dispuestos a aprovechar las oportunidades que se nos presentan. Tenemos lo que se necesita, pero si no subimos al tren de la oportunidad, lo veremos pasar de lejos.
Y es precisamente en eso donde hemos fallado como país en los últimos años. Tenemos lo que se requiere, pero a veces pareciera que no queremos. Países vecinos, con mucho menos capital y potencial, aprovechan mejor las oportunidades.
Lo más frustrante, como personas o como nación, es no intentar nada. Se debe arriesgar para poder obtener lo que se quiere, sin temor a fracasar. Más aún cuando tenemos lo que se necesita para aprovechar las oportunidades.
Después de todo, en palabras del poeta y dramaturgo Thomas S. Eliot: “Solo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir hasta dónde se puede llegar”.

David Gutiérrez

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