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90 minutos por la vida
Si Costa Rica quiere seguir soñando en Brasil, no puede perder esta noche

Complicado no, complicadísimo luce el panorama para la Selección Nacional. Se vienen 90 minutos de esos que paralizan el corazón, en los que los sentimientos fluyen de acuerdo a como se mueva el marcador.
“Vamos a ir a ganar, nosotros solo pensamos en ganar. Este es el partido de mi vida”. Así lo define Jorge Luis Pinto, pero no solo es el juego de su vida, sino que es el juego para seguir soñando con Brasil o despedirse de una sola vez.
Costa Rica llega al Estadio Cuscatlán, donde se medirá a El Salvador con los números y posibilidades muy claras. Si pierde está eliminado, si empata dependerá de vencer el martes a Guayana y que El Salvador caiga ante México, pero si gana, dependerá de sí mismo para llegar a la hexagonal.
“Tenemos que entregar todo. No hay espacio para nada. Hay que entregar lo que sea, si hay que entregar hasta la última gota de sangre, hay que entregarla”, declaró el colombiano antes de partir a El Salvador.
Pero eso no es todo, la Tricolor requiere más que ganas, más que entrega, factores que por supuesto no deben faltar, pero para acompañar un sistema táctico acorde con lo que puede ofrecer Costa Rica.
Si el temor se vuelve a presentar al lado de Pinto, si el planteamiento se basa de nuevo en defensa extrema, de nada o muy poco servirá que Pinto asegure que conoce a los salvadoreños, porque el desenlace es previsible.
“El equipo tiene claro el proceso, lo que hemos venido practicando y la perfección que le hemos venido dando al concepto de juego”, expresó Pinto, quien aseguró que no tiene dudas en el sistema y los futbolistas que utilizará esta noche.
México ya está clasificado con 12 puntos, El Salvador tiene cinco unidades y Costa Rica cuatro, en el grupo B de las eliminatorias, en el que Guyana solo tiene un punto y remotas posibilidades matemáticas.
Los cuscatlecos tienen que ganar para asegurar la clasificación y hundir a Costa Rica, porque aunque el empate también lo dejará con vida, su problema es que el siguiente rival es México y será difícil ir a arrancarle puntos.
El equipo salvadoreño “madrugó” en su preparación, pues lleva casi tres semanas de trabajo bajo las órdenes del entrenador mexicano Juan de Dios Castillo, quien en julio pasado sustituyó al uruguayo Rubén Israel.
Castillo ha tenido tiempo para hacer algunos ajustes en el conjunto salvadoreño, sobre todo en la defensa, y ha adelantado que su planteamiento será ofensivo.
“La idea es que tengamos el deseo y la actitud de ganar desde el primer minuto”, declaró el entrenador mexicano a la prensa, y sentenció: “Siempre he buscado ganar, los jugadores lo saben”.
“Será un partido muy intenso”, en el que para El Salvador también es muy importante la recuperación del balón, añadió.
El Salvador sigue buscando su tercer mundial después de México’70 y España’82.
La Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut) anunció que prácticamente se agotaron las entradas para el Cuscatlán, que tiene capacidad para unos 30 mil aficionados, y que unos 800 policías vigilarán el partido.

Cristian Williams
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