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Domingo, 18 de agosto de 2019



FORO DE LECTORES


5G y el Internet de las Cosas

Adolfo Cruz Luthmer [email protected] | Martes 30 julio, 2019

Adolfo Cruz

El planeta está a las puertas de un nuevo cambio tecnológico, sustancial, altamente disruptivo, que modificará en muchos aspectos nuestras vidas y la forma como opera el mundo hoy en día.

De acuerdo con Gartner, se estima que para el 2021 un total de 25 billones de cosas estarán conectadas a la Internet. Interesantemente, uno de los mayores cambios que veremos es que el mundo se acostumbrará a consumir servicios a través de la Internet sin tener que realizar un acto racional en una pantalla de computadora o dispositivo móvil.

El Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés) será la realidad en la que viviremos de manera natural e inadvertida, llegando a un punto donde muchas de las cosas o servicios que consumamos nos resultarán imperceptibles y cotidianas, similar a como los teléfonos inteligentes son hoy parte de nuestras vidas.

El motor de esta nueva revolución tecnológica será la introducción de la red 5G, la cual hará posible la expansión del IoT, llevándolo a ser algo cotidiano e indispensable en nuestras vidas.

5G es la quinta generación de tecnología inalámbrica que el mundo adoptará en los siguientes dos o tres años y que no solo permitirá velocidades de conexión mucho mayores (entre 100 y 250 veces más rápido que las redes 4G más rápidas), con conexiones de hasta 20 gigabites por segundo y latencias de 1 milisegundo (el retraso entre enviar y recibir información), sino que será la base para el desarrollo de un nuevo ecosistema de tecnologías emergentes que cambiarán nuestras vidas.

La consolidación de productos y servicios, hasta ahora vistos solamente en películas de ciencia ficción, tales como automóviles autónomos e inteligentes, cirugías realizadas remotamente, sensores que transformen toda la logística de transporte en el mundo, ciudades y gestión del transporte inteligentes y mucho más, son solo algunas de las cosas que veremos.

La oportunidad de negocios que esto abre es impresionante, generando una plataforma para potenciar tecnologías existentes como blockchain, Inteligencia Artificial y otras, y para desarrollar nuevas tecnologías emergentes que se apalanquen de la posibilidad de operar en tiempo real, sin retrasos ni latencias perceptibles. Un mundo centrado en datos y conectividad será la base para que empresas de todo el mundo desarrollen nuevas aplicaciones, plataformas de servicios y productos para usuarios cada vez más interconectados.

Las capacidades de 5G están diseñadas para soportar cerca de un millón de dispositivos interconectados a una red, por kilómetro cuadrado. Eso abre la posibilidad de que un número masivo de cosas estén recolectando, transmitiendo y compartiendo datos por medio de sensores. Las estimaciones varían, pero ciertos expertos predicen un mundo donde cada persona estará rodeada de al menos mil sensores en su ambiente cotidiano (casa, vehículos y oficina).

Siendo así, estaremos viviendo en un mundo hiperconectado donde el concepto de ciudades inteligentes será finalmente una realidad, con cámaras y sensores monitoreando en tiempo real el tránsito, el movimiento de personas, las condiciones ambientales, los servicios de emergencia, la seguridad, y otras condiciones, optimizando la disponibilidad de información y la operación de la ciudad, mejorando así la calidad de vida de sus habitantes.

Pero no solo la ciudad se verá beneficiada. Las zonas rurales tendrán también un impacto importante, siendo la agroindustria inteligente una de las áreas de mayor crecimiento en los años recientes.

Los retos

Con billones de dispositivos generando cantidades inimaginables de datos, áreas como análisis de datos e Inteligencia artificial se verán multiplicados. Por otro lado, la misma cantidad de datos generados y compartidos presentará el reto del manejo de la privacidad, generando discusiones éticas y legales sobre cual debe ser el manejo debido de toda esa información.

El potencial transformativo real de 5G y de IoT es difícil de visualizar y muy pronto veremos cosas que aun hoy no soñamos. Paradigmas que hoy existen serán rotos y nuevos riesgos y problemas también aparecerán asociados.

La posibilidad

Costa Rica tiene todas las condiciones para ser un jugador clave en toda esta ola de cambio. Como nación educada y preparada, con una industria tecnológica robusta y en crecimiento, tenemos amplias posibilidades de apalancarnos en este cambio y sacar provecho. La industria, la academia y el gobierno deben alinear esfuerzos para prepararse. El tiempo es corto y los competidores muchos.

La posibilidad de establecer un laboratorio TestBed 5G en nuestro país es un paso importantísimo en la dirección correcta, y el apoyo que decididamente el Ministerio de Ciencia y Tecnología está dando es algo digno de reconocer.

El establecimiento de iniciativas como IoT Republik, nacida de una iniciativa privada de empresarios y ejecutivos también suma.

Como país no podemos dejar pasar esta oportunidad para posicionarnos en el nuevo mapa mundial tecnológico, para ayer es tarde.