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Estimación de Cámaras, Ministerio de Trabajo y Migración toma en cuenta solo aporte laboral formal
100 mil nicaragüenses aportan a producción

• Se calcula que un 50% de los trabajadores de construcción y un 90% de los peones agrícolas son de origen pinolero

Pablo Mora
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Pese a la aversión que existe en cierta parte de la población nacional contra los nicaragüenses que vienen a buscar mejores condiciones de vida, hay una realidad que avalan los números: la producción costarricense sobrevive en gran medida gracias a la mano de obra de unos 97 mil trabajadores del vecino del Norte.
Sin embargo se estima que esa cantidad es mucho mayor, pues no se toma en cuenta a quienes bregan informalmente o simplemente no son reportados ante las autoridades para evitar el pago de cargas sociales.
La Cámara Costarricense de la Construcción reporta a unos 65 mil nicaragüenses contratados, mientras que la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria mantiene a 32 mil obreros debidamente identificados.
En el sector agropecuario, alrededor del 90% de los peones son pinoleros, quienes se dedican principalmente a la zafra, recolección de café, y otras actividades relativas a la tierra.
La cantidad de tiempo que permanecen trabajando en los cultivos varía dependiendo del producto, puesto que existen cosechas estacionales, como el café y el melón, y también permanentes, como la piña y el banano, consignó Gabriela Sandí, directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria.
Al consultar a esa ent
idad qué sucedería si por algún motivo la cantidad de mano de obra que viene de Nicaragua descendiera, su presidente, Alvaro Sáenz, aseveró que la producción nacional decaería sin remedio.
“Es evidente que sin los trabajadores nicaragüenses, la producción agropecuaria de Costa Rica sería insostenible. Los costarricenses que laboran en este sector serían insuficientes para mantener a flote la producción”, comentó Sáenz.
Algo que le preocupa al presidente de esta cámara es que el pago en otros proyectos centroamericanos, como la ampliación del Canal de Panamá y nuevas zonas portuarias en El Salvador, sería mayor al que se da en Costa Rica, lo cual podría causar una fuga de trabajadores.
Se estima también que al menos la mitad de los trabajadores que se desempeñan en el sector inmobiliario son nicaragüenses, lo que significa unos 65 mil obreros. Incluso, cuanto menos calificados son los trabajadores, mayor es el porcentaje de pinoleros contratados.
“Nosotros hacemos sondeos permanentes y el porcentaje de nicaragüenses contratados en las empresas constructoras ronda el 50%”, expresó Randall Murillo, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción.
Empero, no todos se adaptan a este perfil. Tal es el caso del contador Wilfredo Pérez
Al consultarle cuál es el factor que hizo la diferencia entre su destino y el de muchos de sus compatriotas que se desempeñan en empleos poco calificados, Pérez no duda en señalar que fue el esfuerzo de su madre y un e
ntorno social apropiado lo que propició su superación. “En La Carpio hay mucho nicaragüense, pero las condiciones son otras. Además mi familia es pequeña, mientras que las familias de otros nicaragüenses son numerosas y los papás no pueden sostener a todos sus hijos”, comentó este joven.
¿Volver a Nicaragua? Casi imposible. Este muchacho cree poco probable retornar a su país para hacer una empresa y crear oportunidades de desarrollo para los suyos.
“Como niño viví muchas carencias. Si voy para allá, en lugar de avanzar voy a retroceder. Si mi país se desarrollara un poco yo pensaría volver, pero creo que eso es algo utópico”, sentenció.
Las autoridades de Migración calculan que son 225 mil los inmigrantes nicaragüenses que viven en el país en forma legal.



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