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Martes 25 Octubre, 2016

Enfrentamientos constantes han hecho que los estadounidenses no tengan una clara opción para las elecciones que se avecinan en menos de un mes

¿Trump o Hillary?

Sebastián Trejos Zamora
Estudiante de Relaciones Internacionales

En un momento la carrera presidencial en Estados Unidos se convirtió en un juego de ver cuál candidato es “el menos malo”: Donald Trump y Hillary Clinton, los principales candidatos a la Casa Blanca, tienen un pasado cuestionable.
Trump y Hillary han orientado su campaña política en tratar de denigrar a su contrincante, algo que no es nuevo en la política, pero al enfocarse en demasía en estos enfrentamientos, han provocado que dejen de lado, presentar sus propuestas con claridad al votante norteamericano.
Lo observamos en el debate del pasado 9 de octubre, cuando los emails borrados de Hillary Clinton, abarcaron poco más de media hora de tensas luchas entre ambos candidatos, otro tema que comprendió gran parte del debate fue el comportamiento de Trump hacia las mujeres.
Estos enfrentamientos constantes han hecho que los estadounidenses no tengan una clara opción para las elecciones que se avecinan en menos de un mes, por consiguiente, vemos una clara disputa en las encuestas que la diferencia entre un candidato y el otro es mínima.
Además de sembrar grandes interrogantes ante las propuestas expuestas por los candidatos y estos poco se esmeran en contestarlas, por ejemplo a Donald Trump, se le cuestiona una futura renegociación del NAFTA, eliminar el acuerdo Transpacífico y subir a un 35% los impuestos a las importaciones provenientes de México, además de considerar que el cambio climático es un mito.
El magnate de Nueva York ha logrado acaparar la atención de una gran parte de estadounidenses con influencias muy conservadoras, inclusive logró ganarle el pulso a Ted Cruz, el republicano que se hace llamar un “conservador ortodoxo”. Esto le ha valido el gran éxito en su campaña por llegar al despacho oval.
El candidato republicano parece tener el respaldo del voto latino, aunque parezca increíble, esto porque el multimillonario, literalmente arrasó con las primarias en Florida, humillando a Marco Rubio, el actual senador por Florida.
Por otra parte Clinton, con más experiencia en temas políticos, presenta una serie de propuestas como la extensión del “Obamacare” y promover las energías limpias como motor de desarrollo además de ser candidata “preferida” de Wall Street.
Pero esto no libra de críticas a la exsecretaria de Estado, Clinton se opone al CAFTA, el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica, modificar o eliminar este tratado podría desestabilizar la economía de los países del istmo.
El problema con Clinton radica en si es capaz de liderar a la nación más poderosa del mundo, durante su estadía como Secretaria de Estado creó muchos anticuerpos por los grandes fallos que tuvo. Como por ejemplo el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Cuando Hillary fue secretaria de Estado, coincidió con el momento en que el presidente Putin extendió su cargo a un tercer mandato, esto causó revueltas en el país ex soviético. Putin aplastó en las elecciones, pero los disturbios continuaron, a tal punto que Hillary acusó a Vladimir Putin, de tener elecciones arregladas y de querer perpetuarse en el poder.
Y durante la actual carrera presidencial en Estados Unidos, los correos que han salido a luz han dejado al descubierto a Clinton, con las investigaciones por parte de las autoridades norteamericanas, el rastro llega hasta los hackers rusos.
Independientemente de cuál candidato resulte ganador, el 8 de noviembre, el horizonte no ofrece esperanza alguna, los estadounidenses no solo tendrán la crucial decisión de elegir a su gobernante, de una manera indirecta decidirán por al rumbo del sistema internacional.