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Viernes, 14 de diciembre de 2018



ACCIÓN


“No hay que tener miedo”

Walter Herrera [email protected] | Miércoles 26 octubre, 2016

Karla Montero y Mariel Valentine McKenzie de pie, Shirley Trejos posa de rodillas, ellas son parte del equipo Olympian Goddesses. Gerson Vargas/La República


Todos los domingos en una cancha de fútbol en el Parque La Sabana, un grupo aproximado de 25 mujeres se reúnen a entrenar durante un lapso de cuatro horas, un deporte que no es solo cosa de hombres; el fútbol americano.

El equipo Olympian Goddesses es uno de los tres equipos femeninos que participan en el torneo nacional.

La lista la culminan las Angels de Pérez Zeledón y las Falcans de Alajuela.

ACCIÓN conversó con Karla Montero, linebacker de las Diosas del Olimpo, sobre su relación con el ovoide.

Entrevista Karla Montero, Linebacker Olympian Goddesses

¿Qué la motivó a jugar fútbol americano? Me encanta hacer deportes que requieran buena condición física, de alto impacto y contacto, antes peleaba muay thai y luego decidí buscar un nuevo rumbo y encontré lo que buscaba en el fútbol americano.

¿Cómo la capturó el deporte? Después de mi primera práctica me gustó mucho, el grupo es muy bonito y se hace un excelente ambiente, al principio lo vi como una manera de hacer ejercicio y después de comprender el juego ya uno no quiere solo practicarlo, sino competir, y ganar.

¿De qué manera vivió los primeros partidos? Bueno, mi primer juego fue hasta después de un año. Cuando comencé, no sabía muy bien la técnica, la preparación de cómo colocarme en mi posición, cómo correr, cómo atacar y cómo defenderme. Después de un año jugué mi primer partido, el cual desafortunadamente perdimos pero mi segundo partido lo ganamos contra Honduras en el Tropic Bowl.

¿Qué debe hacer una mujer si quiere ser jugadora de fútbol americano? Lo primero es ponerse en contacto con entrenadores, o llegar a entrenamientos. No hay que tener miedo, esto no son solo golpes, hay mucha técnica y trabajo de condición física, hay que tener el cuerpo bien entrenado para aguantar todo un partido.

¿Cómo es un entrenamiento de ustedes? Llegamos el domingo a la cancha, estiramos, calentamos, siempre repasamos técnica, lo más importante es mantenerse bajo, también practicamos atajadas, bloqueos, rutas, pases y terminamos con un simulacro de juego, por lo general un entrenamiento tarda entre tres y cuatro horas.

¿Qué falta para que participen más mujeres en el fútbol americano? Faltan más torneos de este tipo. Nada hace uno con entrenar, como hice yo, durante un año o año y medio para un juego. Si hubiese habido torneos antes de este, yo tendría más experiencia. Porque es muy desmotivante a veces estar entrenando y tener el juego hasta dentro de seis meses.

¿Qué les puede decir a las personas que creen que este es un deporte de hombres? La gente se deja llevar por los estereotipos, a mí siempre me veían con moretes y a la gente yo le daba miedo, creen que soy demasiado agresiva, y en el equipo tengo compañeras delgadas, además yo también puedo vestir lindo y usar tacones y otro día puede estar llena de barro, aunque es difícil trabajar con la mente de las personas.