¿Cómo se vería un remodelado del TLCAN?, el icónico pacto de los 90
Trump y Trudeau dijeron que EE.UU. y Canadá se comprometerían a establecer operaciones de verificación en origen para las mercaderías. Bloomberg/La República
Enviar

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha impuesto la idea de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y algunos expertos están de acuerdo en que se requiere mejorar un pacto que entró en vigor en 1994.

Por lo que sabemos, Trump apunta a México para la mayoría de los cambios, aunque su Gobierno ha dado pocos detalles. Al norte de su frontera, el presidente dijo esta semana, durante una visita de Justin Trudeau, primer ministro canadiense, a la Casa Blanca, que solo espera hacer pequeñas modificaciones a las relaciones bilaterales.

Esos comentarios generaron cierto alivio y una nueva incertidumbre: ¿qué ha cambiado en el comercio entre Estados Unidos y Canadá en los últimos 20 años que requiera modificar las reglas? Hemos considerado algunas opciones.

Canadá y Estados Unidos han dado pasos para permitir a los viajeros presentar información adelantada antes de subir a los aviones a fin de acelerar su procesamiento, mientras que grupos industriales han solicitado durante mucho tiempo que los bienes sean etiquetados electrónicamente antes de llegar a los puntos de control fronterizos.

Trump y Trudeau dijeron en un comunicado conjunto el lunes que los dos países “se comprometerían a establecer operaciones de verificación en origen para las mercaderías” y si el proceso es exitoso aplicarlo a los viajeros.

Una de las áreas más ricas para mejoras es la de actualizar las normas para las visas de empleos y tecnologías que reflejen una era de Internet más madura: pensemos en la robótica en vez de Windows 95. El Gobierno canadiense tiene más de 60 categorías de trabajo elegibles para la llamada visa del TLCAN, y solo una de ellas menciona directamente actividades relacionadas con la computación.

Por otro lado el acuerdo otorga tratamiento preferencial a los bienes que contienen un cierto porcentaje de contenido de los miembros del TLCAN. Esta regla puede resultar compleja.

Las compañías suelen usar redes de abastecimiento internacionales, lo que dificulta decidir de dónde procede el producto final. “Hemos visto importantes cambios en la forma en que las compañías obtienen sus productos”, dijo John Weekes, exnegociador jefe del TLCAN para Canadá y asesor del estudio jurídico Bennett Jones LLP en Ottawa.

“Este acuerdo tiene 23 años. Hay un montón de cosas que ni siquiera existían cuando lo negociábamos, como el comercio electrónico”, agregó Weekes.

El TLCAN, como la mayoría de los convenios, está dominado por el movimiento de ítems como el algodón y la maquinaria, y no por la economía de servicios, que ha avanzado mucho en los últimos años.

“Actualizar el TLCAN para que cubra el advenimiento del comercio electrónico (que no existía en 1994), expandir el intercambio comercial de servicios y una mayor protección a la propiedad intelectual es una propuesta doblemente ganadora”, escribió Jean-François Perrault, economista jefe de Bank of Nova Scotia.


Ver comentarios