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Unos 746 cables secretos se enviaron desde la Embajada de Estados Unidos en el país al Departamento de Estado
Wikileaks moja a Costa Rica
La mayoría de los documentos fueron remitidos entre 2006 y 2009; en 2010 solo 15

Entre los 250 mil documentos del Gobierno de Estados Unidos que fueron filtrados el domingo por la web Wikileaks, 746 cables fueron enviados por la diplomacia estadounidense en suelo costarricense.
Si bien su contenido de momento no ha sido revelado, pues solo cinco diarios en el mundo tienen acceso a la información (El País, de España; The Guardian, de Inglaterra; The New York Times, de Estados Unidos; Le Monde, de Francia, y el semanario Der Spiegel, de Alemania), esta podría darse a conocer en las próximas semanas.
Los centenares de documentos contendrían información, comentarios o sugerencias de personeros de la embajada de Estados Unidos sobre el Gobierno y personalidades políticas de Costa Rica. Los datos tuvieron como destino el Departamento de Estado del país norteamericano.
De los 647 cables, ocho son clasificados como un secreto y uno de ellos no puede ser revelado a otras naciones; 133 son confidenciales, de ellos dos no pueden salir a la luz pública; 236 son de uso oficial y 387 no tienen clasificación.
La mayoría de los documentos fueron enviados entre 2006 y 2009, principalmente hace cuatro años.
Mientras que durante este año, solo se reportan 15 documentos, uno de ellos confidencial y el resto sin clasificación o de uso oficial.
En la región centroamericana, Costa Rica es el país de donde se reportan menos cables filtrados de la embajada gringa, ya que de Honduras hay 1.958, de Nicaragua 1.264, de Guatemala 1.261, de El Salvador 1.119 y de Panamá 912, de acuerdo con información del Semanario Der Spiegel.
El domingo de dieron a conocer los primeros documentos filtrados por Wikileaks y paulatinamente se ha ido dando a conocer nueva información cargada de polémica.
En los cables se denunció que el Gobierno de Estados Unidos dio instrucciones a sus diplomáticos para que espiasen a políticos extranjeros y altos funcionarios de la Organización de Naciones Unidas.
El Departamento de Estado, bajo el mandato de Hillary Clinton, pidió a su personal en el extranjero recopilar información como las tarjetas de crédito, horarios de trabajo y en algunos casos datos biométricos de candidatos latinoamericanos.
Asimismo, algunos de los 250 mil cables firmados por Clinton muestran inquietud por conocer la personalidad y el modo de trabajo de Cristina Fernández, presidenta de Argentina y su recién fallecido esposo Néstor Kirchner.

Natasha Cambronero
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