Enviar

No se deben crear ni mantener leyes deficientes o imperfectas porque ello, entre otras cosas, denota irrespeto al sistema jurídico del país

Una ley defectuosa

Un torneo de golf patrocinado por la marca de whisky Chivas Regal, fue un claro ejemplo de que la ley existente, que prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas destiladas en los recintos deportivos, tiene tantos defectos y vacíos que debería ser revisada seriamente.
Para comenzar, la mencionada ley no establece sanciones por su eventual incumplimiento por lo cual si en el país se ha respetado hasta el momento su normativa ha sido por razones ajenas al temor a un castigo.
Por otra parte, es verdad que el actual torneo de golf se aparta de esa conducta de respeto al estatuto al estar patrocinado por Chivas Regal, con lo cual se inaugura una posición de ignorar la ley, que podría derivar en que otros deportes emulen esa postura favoreciendo así la paradoja de que los portillos existentes en determinada legislación estimulen más bien el irrespeto al sistema jurídico nacional.
Por otra parte, la prohibición mencionada en la ley es relativa a los destilados, por lo cual bebidas alcohólicas como la cerveza y el vino quedan por fuera. La propia Florida Bebidas (Cervecería Costa Rica) no patrocina actividades deportivas por su propio código de autorregulación, según explicó a LA REPUBLICA, y porque decidió respetar el espíritu de la ley, no porque se encuentre expuesta a una sanción si no lo hace.
Por lo dicho, parece quedar claro que se hace necesario un debate serio sobre el tema. Más allá de lo que el país haya decidido o piense disponer a futuro sobre prohibir o no la publicidad de bebidas alcohólicas en actividades deportivas, lo que no puede ser es que se tengan leyes deficientes o imperfectas porque ello, entre otras cosas, denota irrespeto al sistema jurídico mismo del país.
Además, cuando se legisla se debe hacer con mayor seriedad y no con una ligereza que permite sospechar actitudes de hipocresía y de posible doble moral: por un lado crear leyes para prohibir algo y por otro dejar los suficientes portillos para que no haya obligación real de cumplirla. Definitivamente no es esta la actitud que permitirá el crecimiento hacia una Costa Rica cada vez mejor.
Ver comentarios