Nicola Piecoro, chef junto a David Eminente, propietario, ambos de Sapore Trattoria, crea platillos auténticos de varias Gerson Vargas/La República

Cuando se cruzan las puertas de Sapore Trattoria, todo está organizado de forma tal que se viva una auténtica experiencia con la gastronomía italiana.

Este restaurante se ubica en el corazón de la capital y de la mano del chef Nicola Piecoro llevan a la mesa de los comensales platillos auténticos, principalmente de las regiones italianas de Lazio, Toscana y Campania.

David Eminente, propietario del restaurante, explicó que la mayor parte de los platillos se preparan usando pasta fresca hecha a diario en el lugar, usando ingredientes de calidad. El objetivo es que cada platillo resulte saludable, pero ante todo inolvidable para el paladar.

“Queremos que las personas se lleven una experiencia total, que descubran que la auténtica cocina italiana con sus salsas tradicionales no es pesada, más bien es saludable como parte de la famosa dieta mediterránea, que llegue en presentaciones impecables a la mesa y con ese toque artesanal”, afirmó Eminente.

A la hora de escoger la oferta es variada, desde carpaccios de carne de búfala, antipastos o quesos. Una recomendación del chef son los hongos rellenos con una mezcla de perejil, espinacas, aceite de oliva extravirgen y queso parmesano. Se sirven sobre una cama de tomate y se cubren con una capa de queso mozzarella gratinado.

Cuando llega la hora del plato fuerte la pasta Scialatielli al estilo de la región de Campania (de ahí es originario el chef, por lo que sabe bien de lo que habla). Se hace con albahaca y se corta a mano, este ingrediente le aporta un ligero color verde y un grato aroma, ese es el aporte de la casa.

Esta se acompaña de una salsa amatriciana romana a base de tomate, con tocineta y queso pecorino romano.

Lo primero que se nota es que llega a la mesa al dente, el punto perfecto de su cocción. La salsa tiene un sabor maravilloso sin llegar a opacar el resto de ingredientes, lo mejor es que contrasta de maravilla con la tocineta y el queso.

En la boca el comensal experimentará texturas y sabores variados, además recibirá una porción generosa que merece un vino como su compañía ideal. También se puede pedir en salsa pomodoro con frutos del mar.


 

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