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Viernes 16 Marzo, 2012

Un plan fiscal sin sentido común

La humanidad al crear las formas de organización de sus sociedades, deposita en sus gobernantes la Autoridad de Imperio, con el propósito de que este sea utilizado bajo el principio de que en primera instancia se obtenga el bien común sobre cualquier otro principio. Es decir, el bienestar de la mayoría.
Sin embargo, haciendo un análisis ahora que ya se votó en primer debate el paquete fiscal propuesto por el Gobierno y el PAC, con la esperanza de que la Sala IV decida sobre la legalidad del mismo, se derivan, entre otras, las siguientes observaciones:
1. Se importarían los medicamentos libres de Valor Agregado (IVA), pero si se producen localmente tendrían que pagar un 2%, encareciéndose la producción nacional.
2. Si en 1983, cuando subió el impuesto de renta de los títulos valores del 5% al 8%, la tasa nominal a un mes que pagaban los Bancos del Estado se incrementó en un 2,5%, ¿en cuánto se irá a incrementar en la actualidad al pasar de un 8% a un 15%, y con ello el costo del crédito en términos generales?
3. Una de las formas de ahorro exitosas que se han tenido a la fecha, a través de los Fondos de Inversión tendería a desaparecer, esto es los Fondos de Inversión Inmobiliarios, que en la actualidad representan casi un tercio de los montos de dinero que regula Sugeval.
4. Se desincentivaría la inversión extranjera que invierte por medio de Zonas Francas, al cambiarse las reglas de juego que apenas hace casi dos años se aprobaron.
5. Costa Rica no es un destino turístico barato en comparación con los principales mercados del mundo, y la calidad del servicio que brindamos tiende a ser estándar. Pero como consecuencia a factores de costo de crédito y de la aplicación al IVA, el costo de esos servicios tenderían a aumentar más aún.
6. En Costa Rica se están invirtiendo unos $2 mil millones para un proceso de generación de electricidad con base en recurso hídrico que, como se nos viene diciendo en programas especializados, cada vez será más escaso en el mundo, por lo que no se entiende por qué se pretende seguir desarrollando en otras partes del país proyectos semejantes.
7. Se invertirán casi $80 millones en una carretera entre Liberia y Cañas, por medio de un esquema de financiamiento parecido a la concesión, sin serlo al final, pues se pagará en función de los vehículos que transiten por la misma, con base en los fondos de Conavi, los cuales pagamos todos los costarricenses, sin que se vaya a dar un impacto en el Gran Area Metropolitana del país. Mientras tanto, los que transitamos a diario en esta, ¡no sabemos qué hacer!, pues un simple recorrido de unos 7 kilómetros nos lleva la mayoría de las veces entre una o dos horas ¡si no más!
8. Cuando se considera el monto invertido en una carretera que se inaugura y al día siguiente se paraliza la construcción en la frontera norte del país.
9. La Contraloría General de la República hace estimaciones periódicas de los montos de evasión al fisco de los impuestos de venta y renta, sin que se solucione.
Estas y muchas otras observaciones podría uno destacar y deducir y preguntarse, ¿con qué sentido común nos estarán gobernando y en dónde está quedando el nuestro al permitirlo?

Randall Castro Vargas
Economista