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Miércoles, 12 de diciembre de 2018



EDITORIAL


Un país competente es posible

| Viernes 04 julio, 2008



Un país competente es posible


El proyecto de Planificación Regional y Urbana de la Gran Area Metropolitana (PRUGRAM) realizó un estudio latinoamericano para conocer el estado de infraestructura y ordenamiento urbano en que se encuentra San José.
El trabajo puso en evidencia ciudades que están muy bien y otras que, por el contrario, se encuentran muy mal en ese sentido y San José tristemente quedó en la segunda categoría.
Nuestra ciudad capital está mal en diversos aspectos como uso del suelo, inversión en infraestructura y en red vial. Pero también saca mala nota en ordenamiento urbano y seguridad.
Esta situación, que puede llegar a poner en peligro la condición del país como apto para las inversiones, es más lamentable aún si se tiene en cuenta que el potencial está ahí y solo falta usarlo, ya que en otros aspectos sí muestra San José una posición, si no óptima, aceptable.
Estos son los servicios de agua potable, luz, teléfonos, educación (mano de obra calificada), entre otros.
Es decir, que una toma de decisiones y la voluntad política para cambiar los aspectos deficientes, devolviendo seguridad a la ciudad, ordenándola, solucionando en forma integral su caos vial y realizando la inversión necesaria, podría movernos de la lista de las peores al grupo de las mejores. Podríamos llegar a ser un ejemplo de lo que un país pequeño en el centro de América puede lograr.
Desde luego, realizar lo necesario para sacar buena nota en todas las variables de competitividad exigiría un poderoso cambio. Es la actitud humana el único motor capaz de emprender una revolución como esa en el país, pero esto no es un imposible.
Un serio plan, inteligentemente concebido y diseñado para llevar a San José a la lista de las mejores, debería incluir ingredientes indispensables como efectuar contrataciones acertadas, ofrecer a la población la adecuada información y demostrar una total transparencia.
En esas condiciones, el proyecto podría ser la motivación suficiente para provocar un cambio de actitud en los costarricenses, ya que llevarlo a cabo requeriría sin duda el esfuerzo y la dedicación de todos.