TLC con Panamá tuvo arranque tímido, pero prometedor
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A un año de la entrada en vigor del acuerdo, el comercio bilateral ha mermado; no obstante, algunos sectores lo han aprovechado
TLC con Panamá: prometedor, pese a arranque lento
Ambos países buscarán en 2010 estrechar lazos mediante un Acuerdo de Asociación que incluya cooperación y aspectos políticos

Los primeros efectos del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Panamá, que cumplió un año esta semana parecen poco positivos, dado que las ventas de bienes nacionales hacia el país canalero cayeron en unos $53 millones.
Es decir, un 16% en los primeros nueve meses del año si se comparan con el mismo periodo de 2008.

Mientras, las importaciones desde Panamá alcanzaron unos $147 millones, sin lograr superar los $178 millones.
No obstante, el TLC ha ayudado para que crezcan las exportaciones hacia Panamá de varios productos nacionales, sobre todo los de la industria alimentaria, así como los insumos para la construcción.
La merma en el comercio bilateral entre ambas naciones respondería a la recesión global, ya que sin el TLC el golpe habría sido más fuerte. “Panamá es uno de los pilares que ayudaron a mitigar los efectos negativos en el sector exportador nacional”, argumenta Laura Rodríguez, directora de Aplicación de Acuerdos Comerciales del Ministerio de Comercio Exterior (Comex).
Prueba de esto es que unas 80 pequeñas y medianas empresas encontraron un espacio en el mercado panameño, al cerrárseles las puertas de otros países, según datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
En el caso del sector construcción, la ratificación del TLC le permitió gozar de libre entrada, sin el pago de gravámenes que anteriormente oscilaba en promedio un 5%.
Uno de los insumos que han salido beneficiados fue las láminas de fibrocemento. A setiembre de este año, las ventas en Panamá alcanzaron los $1,0 millones, comparado los $715 mil del mismo lapso en 2008. Asimismo, bienes de plástico, como tubos y envases se exportaron en un 284% más.
Por su parte, la caída en las barreras arancelarias permitió a la industria alimentaria incrementar las exportaciones de los derivados de los lácteos en un 32%.
El futuro prometedor se vislumbra en casos como la carne de res, que dentro de dos años gozará de un arancel cero. Sin el TLC, este sector no exportaba a Panamá, mientras este año logró tener ventas de unos $700 mil.
Otros productos como galletas, leche y pastas dentro de aproximadamente diez años podrán ingresar sin pagar gravámenes.
Ante estas condiciones, se prevé que la seguridad jurídica con que contarán las empresas nacionales a raíz del acuerdo hará que conforme pasen los años se estrechen aún más los lazos comerciales.
“Panamá es la economía más parecida a la de Costa Rica, es un mercado de gran potencial, vislumbramos buenas condiciones para todos los sectores, pues el 95% de los productos tiene una disminución arancelaria, pero en este momento el sector construcción y la industria alimentaria se verán más beneficiados”, añadió Rodríguez.
Las expectativas, sobre lo que pronto deparará el TLC a los exportadores locales no se hacen esperar, los empresarios confían que conforme pasen los años, las exportaciones hacia Panamá aumenten.
“El mayor impacto se dará a mediano plazo conforme las cuotas vayan aumentando y disminuyan los aranceles. Nuestras exportaciones sí han aumentado, sin embargo esperamos un crecimiento mayor año a año, conforme vayan creciendo los beneficios del TLC con Panamá”, dijo Luis Esteban Brenes, director de Comercialización de Dos Pinos.
De igual forma, Chicsa Chiclera Costarricense ve en este acuerdo un puente para incrementar sus ventas a esta nación.
“Se nos abre la posibilidad de tener un mejor panorama para cumplir con las metas que nos hemos propuesto con este país vecino, en donde tenemos una mayor oportunidad para aumentar nuestra participación enfrentando a nuestros competidores con condiciones de mercado más justas”, apuntó Freddy Monge, subgerente de la compañía.
Otro de los nichos que se espera que los empresarios nacionales aprovechen son las licitaciones del sector público.
En este aspecto, jurídicamente los locales cuentan con las armas para incursionar, ya que los panameños son flexibles y brindan facilidades a los extranjeros.
Panamá, pese a la recesión, actualmente es el cuarto mejor socio comercial de Costa Rica, solo superado por Estados Unidos, China y Holanda.
Aparte del TLC, los dos países están interesados en aumentar la relación bilateral a través de un Acuerdo de Asociación, que incluya un capítulo político y uno de cooperación, similar al que se está negociando con la Unión Europea.
Esta alianza permitiría que ambas naciones compartan sus fortalezas. Los panameños están interesados en copiar el modelo costarricense de la Caja de Seguro Social (CCSS), mientras que Costa Rica recibiría asesoría en materia portuaria.
El Gobierno de Ricardo Martinelli, presidente de Panamá, ha sido enfático en el interés para que Costa Rica y su nación se acerquen más, entre otros proyectos ha mencionado la posibilidad de construir un tren que comunique a ambos países.
De igual forma, canaleros y costarricense viajaron a Asia en una misión comercial con la finalidad de que mediante una alianza estratégica puedan unir fuerzas y exportar juntos a este continente.
“Costa Rica es muy fuerte en la manufactura de ciertos productos y Panamá tiene un potencial en servicios, la idea es que juntos podamos aprovechar el potencial de países como Singapur y China”, afirmó Emmanuel Hess, gerente de Procomer.
Adicionalmente, los ministerios de Comercio realizarán una rueda de negocios el 28 y 29 enero próximo en la ciudad de Chiriquí, en la frontera con Costa Rica para fomentar el comercio limítrofe entre ambos países.







Natasha Cambronero
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