Tiempo de integrar bolsas de la región
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• Puestos de bolsa ya emiten fuera de las fronteras
Tiempo de integrar bolsas de la región
• Decreto de mercado de valores daría pie a ejecutar ideas con años en conversaciones

Integrar las bolsas de valores del istmo crearía un mercado regional donde fluirían unos $60 mil millones anuales, incluyendo deuda privada, deuda pública y acciones; pero a pesar de tener años en conversaciones, transar títulos entre los países de Centroamérica aún es un proceso fraccionado que no es rápido, fácil, ni barato.
Tras el reciente decreto de interés nacional para el mercado de valores, anunciado por el vicepresidente Luis Liberman, algunos puestos de bolsa y otros participantes del mercado consideran que es tiempo de aprovechar el impulso gubernamental para integrar los mercados de la región y con ello las ventajas de una sola plaza de negociación.

Entre los beneficios de una integración del área, que incluya también a República Dominicana, está que las compañías que ya son multinacionales puedan acceder a capitales a manera de bonos o acciones desde cualquier país donde tengan participación. Además, los inversionistas nacionales podrían diversificar sus inversiones en valores de la región sin el costo que implica una transacción internacional.
Aunado a lo anterior, un mercado más grande probablemente sería más líquido, por lo que la formación de precios y el impacto de operaciones de mediano tamaño sería menor en la valoración de los portafolios, no como sucede actualmente, que cualquier compra puede echar al piso el precio de una acción o bono.
Un ejemplo de los beneficios ya lo ve Popular Valores, que es pionero en la emisión en otros países, como Panamá.
“Pensamos que la integración de las distintas plazas, la diversificación de productos y ampliar el conocimiento con la regulación adecuada, es la clave para maximizar los recursos y aprovechar esta herramienta para incidir positivamente en el desarrollo del país”, dijo Juan Francisco Rodríguez, gerente general Popular Valores.
De manera bilateral varias entidades han trabajado con corresponsalías, como es el caso de Aldesa con Invercasa, en Nicaragua, o Lafise Costa Rica con otras de sus sucursales, lo cual amplía el atractivo.
“En Scotia Valores la integración nos parece una gran oportunidad, dado que mantenemos presencia en estos países y esto nos permitiría ofrecer a nuestros clientes locales alternativas adicionales”, dijo José Alfaro, director del Puesto de Bolsa.
La pregunta más difícil es cómo llegar a integrar las plazas financieras, ya que los temas de impuestos tecnológicos, pero sobre todo regulatorios, saltan a la vista.
Para el anterior superintendente de valores, Juan José Flores, esta integración debería darse a manera de tratado e insertarse dentro de las mejoras que se le vayan a hacer a la ley del mercado de valores, así no se perdería mucho tiempo con proyectos individuales.
Hay quienes reconocen que debe ser parte de la estrategia para desarrollar el mercado que Liberman y su grupo de asesores debería plantear.
“La integración cae por su propio peso, es un tema de economías de escala”, destaca José Rafael Brenes, gerente general de la Bolsa Nacional de Valores (BNV).
Además, ya se cuentan algunos avances liderados por las bolsas de Panamá, El Salvador y la BNV de Costa Rica.
“La integración ya opera desde el punto de vista del sector real. Empresas ticas, panameñas y salvadoreñas hacen uso de ella todos los días. El sistema para hacer operaciones entre las fronteras sí requiere de un compensador. Pero este ente financiero existe en el ámbito regional. Es cosa de impulsar su participación”, dice Oscar Luis Chaves, director de Aldesa Banca de Inversión.
No obstante, no se pueden obviar los retos por superar, entre ellos lo altamente dependientes que son la mayoría de las bolsas de la región a la deuda estatal.
“La regionalización forma parte de un conjunto de iniciativas que pueden ser impulsadas; sin embargo, primeramente debemos enfocarnos en el desarrollo de nuestro mercado bursátil local, antes de valorar cualquier alternativa de regionalización”, detalla Alfaro.
Además, no hay una granita sobre los resultados de esa fusión. “En un inicio los resultados serían ínfimos, debido al sesgo país que por naturaleza tienen los inversionistas, y al poco volumen que se transa en las bolsas salvadoreña y panameña, incluso en relación con el tamaño de la bolsa de Costa Rica”, dijo Vanessa Olivares, gerente de BCR Valores.
Por otro lado, la integración podría verse como un complemento, mas no una prioridad.
“Veo más importante la creación de un custodio y liquidador regional, que asegure la entrega contra pago de los valores, de manera segura, expedita y de bajo costo”, detalla Alvaro Gómez, gerente de BN Valores.
Pero la integración no es una idea nueva, pues ya en Sudamérica el Mercado Integrado Latinoamericano (MILA) fusionó la operativa de las bolsas de Bogotá, Santiago y Lima.
Con un año de operar, se constituye en el tercer mercado más grande de la región.
“No sé si irá en paralelo o inmediatamente después de Amerca, pero en el MILA es donde realmente hay volumen. Sumamos más yendo a mercados que son más grandes”, dijo Brenes.
El empeño de El Salvador, Panamá y Costa Rica por desarrollar Amerca es una muestra de su interés en una plaza regional como negocio lucrativo. Pero también entidades supranacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) han puesto su grano de arena para apoyar este proyecto, pero con el enfoque de facilitar acceso a recursos financieros.
Por ejemplo, hace poco más de un año el BID brindó $495 mil como apoyo al Mercado Alternativo para Acciones costarricense en calidad de proyecto piloto, para ser replicado en el resto del istmo. Asimismo, el BCIE tiene un programa de Garantías Parciales de Crédito, donde se garantiza el repago de una emisión en particular, además de darle el apoyo logístico previo. El proyecto está enfocado en apoyo para empresas del sector energético, pequeñas y medianas empresas e iniciativas de soluciones amigables con el medio ambiente. Actualmente ya existe una empresa emitiendo en El Salvador y el programa también está disponible en Costa Rica.
Estos últimos participantes fundamentan la importancia de desarrollar un mercado de valores por el aporte que este podría dar al crecimiento económico de los países, sobre todo por el impulso de pequeñas empresas, capital de riesgo para emprendedores innovadores, entre otros.
Unificar mercados definitivamente supone muchos retos para cada país, pero también superar cada reto trae consigo una mejora en la eficiencia de esa plaza, algo que hemos visto en otros mercados como el MILA, que cada mes mejora sus indicadores.





Carolina Acuña
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