Solís: Autonomía del Banco Central importa más que el alza de la moneda
El presidente Solís dio ayer una entrevista a la agencia de noticias Bloomberg.
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Solís: Autonomía del Banco Central importa más que el alza de la moneda


“Hay sectores de Costa Rica que reclaman una devaluación artificial”, dijo Luis Guillermo Solís en una entrevista ayer en las oficinas de la agencia Bloomberg, en Nueva York. “No lo voy a tocar porque quiero que el Banco Central mantenga esa autonomía”.
El alza que sufrió la moneda de Costa Rica este año está afectando la economía basada en exportaciones. Pero eso no ha convencido al presidente Solís de presionar al banco central para que devalúe el colón, una de las pocas monedas de mercados emergentes que se fortaleció este año.
El colón subió 0,5% frente al dólar este año, en tanto hubo caídas de 23% y 1,6% en el caso de Colombia y Guatemala respectivamente.
La baja del precio de las importaciones de petróleo y las intensas lluvias que llenaron los embalses redujeron la demanda de dólares y contribuyeron a la estabilidad de la moneda, dijo Solís. Sin embargo, el déficit comercial llegó a $540 millones en agosto, mientras que un año antes era de $480 millones.
Solís ha tenido dificultades para conseguir apoyo legislativo para reformas impositivas que, según dice, son cruciales para aumentar los ingresos y reducir un déficit de presupuesto que podría alcanzar el 8,5% del producto interno bruto en 2018. La iniciativa para financiar ese faltante con una venta de bonos de $1.000 millones a China podría no concretarse.

Plan tributario

La propuesta de la venta de bonos “no está avanzando muy rápido”, dijo Solís. “No es la manera fundamental de hacer frente al déficit”.
Solís, en cambio, dijo apostar a la sanción de leyes fiscales que incluyen un aumento del impuesto al valor agregado. Esfuerzos similares fracasaron en anteriores gobiernos. El lento tratamiento del paquete impositivo fue mencionado por Moody’s Investors Service hace un año, cuando rebajó la calificación crediticia del país a Ba1, por debajo del grado de inversión. Eso colocó al país en la misma categoría que Portugal y Rusia.
Tras las decisiones tomadas el año pasado por compañías como Intel de reducir sus actividades en Costa Rica, el desempleo trepó a 10,2% bajo el gobierno de Solís antes de bajar a 9,5 % en el segundo trimestre. La economía creció 2,1% en julio, el ritmo más veloz en seis meses.
Solís dijo que su principal competencia a menudo proviene de los países de Europa oriental y sus trabajadores con alto nivel de educación y subutilizados.
“Tenemos una población activa talentosa”, señaló, agregando que entre los activos del país se cuenta “una democracia que funciona, un estado de cosas que nos da confianza en el futuro y el pleno respeto al imperio de las leyes”.

Bloomberg


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