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Resultado de referéndum da espaldarazo a apertura comercial de Costa Rica
“Sí” rompe monopolios estatales

• Entre los ganadores están empresas como Telmex y Telefónica, el ICE necesitará fortalecerse
• Se requerirán entes reguladores fuertes para evitar creación de oligopolios privados


El resultado del referéndum sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (Cafta), aunque estrecho, da un mandato conciso. Más del 50% de los costarricenses, que acudió ayer a las urnas, dicta al Gobierno central y a la Asamblea Legislativa la orden de romper los monopolios estatales en telecomunicaciones y seguros.
Además, los votantes ordenaron continuar por la senda de la apertura comercial que Costa Rica implementa desde mediados de la década de 1980. También da paso a mantener la relación con el principal socio comercial del país e, indirectamente, iniciar las negociaciones del futuro Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.
Dada la orden, ahora corresponde a la administración de Oscar Arias y a los 57 diputados establecer los parámetros para que el Cafta sea una herramienta para un desarrollo equitativo, en vez del detonador de mayor crecimiento de la brecha entre ricos y pobres.
Para conseguir dicho objetivo se deberá efectuar una serie de cambios al Estado. Será necesaria una reforma fiscal y financiera que permita a Costa Rica ponerse a nivel de la competencia internacional. De lo contrario, este acuerdo comercial solo favorecería a ciertas elites.
Primero, se deberán crear entes reguladores fuertes que asienten la apertura y eviten el cambio de un monopolio estatal a un oligopolio privado. Además, será vital el fortalecimiento de los Institutos Costarricense de Electricidad (ICE) y Nacional de Seguros (INS).
Para ambas entidades, será necesario que se suelten las amarras políticas y se evalúe la dimensión del negocio actual en telecomunicaciones, electricidad, Internet y seguros.
En el caso del ICE, se deberá plantear el futuro de la institución, pues enfrentará la fuerte competencia de la compañía Telmex, propiedad del multimillonario mexicano Carlos Slim, y de la española Telefónica con amplia presencia en Latinoamérica.
Ambas firmas registraron, desde hace varios meses, sus marcas y han esperado con ansias la apertura en el mercado de telecomunicaciones, principalmente de telefonía celular. Costa Rica era uno de los pocos países en el mundo donde todavía dicho servicio estaba sin abrir.
El INS también deberá comenzar un proceso de modernización y eliminación de ataduras. Entre las propuestas pendientes de análisis está si se permite a la entidad pública extender su negocio al resto de Centroamérica.
También el proceso de apertura a nuevos competidores privados, principalmente, a entidades bancarias que en el extranjero son fuertes administradoras de seguros. Tal situación coincide con el ingreso reciente de megabancos como HSBC, Scotiabank y Citigroup.
El éxito del país, ante la mayor apertura del mercado, dependerá en mucho de la implementación de la agenda complementaria al Cafta, integrada por 13 leyes, y de otros proyectos paralelos de apoyo a sectores vulnerables.
Sin embargo, hay una presión extra. El Congreso deberá aprobar, antes del 1º de marzo de 2008, la legislación que hará necesaria la aplicación del acuerdo comercial.
“Ciertamente tenemos una ardua tarea por delante, no solo negociar la aprobación de estos 13 proyectos, sino también implementar otras iniciativas que favorecerán al país como la banca de desarrollo y la nueva propuesta de ley de Concesión de Obra Pública”, enfatizó Mayi Antillón, jefa de fracción del Partido Liberación Nacional.
Alberto Trejos, ex ministro de Comercio Exterior y presidente de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), comentó que Costa Rica debe sacar el mejor provecho del Cafta.
“El momento ahora es de tender puentes y ser un solo país para implementar el tratado y aprovechar la oportunidad que nos brinda”, sostuvo Trejos.
Cinde alertó sobre la necesidad de la aprobación del acuerdo comercial con Estados Unidos y que el futuro de mayor inversión extranjera directa dependía del resultado del referéndum.
Juan Manuel Villasuso, una de las principales voces contra el Cafta, aseguró que ahora es necesario que el “sí” y el “no” se sienten a la mesa para negociar la resolución de otros problemas nacionales que no se resolverán con la implementación del acuerdo comercial.

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