Riesgo de cola para la economía mundial por temor a caída china
Si bien China representa ahora alrededor del 15% del producto interno bruto global, las economías desarrolladas siguen dependiendo menos del comercio que los países emergentes, y el limitado papel internacional del yuan significa que no es probable que un endurecimiento del sistema financiero chino sea contagioso. Bloomberg/La República
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 Hizo falta una sola jornada de operaciones en 2016 para que el primer Cisne Negro apareciera en el horizonte.
Cuando la declinación de 7% del lunes del Índice CSI 300 de China desencadenó una caída mundial de las acciones, UBS Group recordó a sus clientes su análisis de diciembre sobre qué implicaría para el crecimiento global una caída de la segunda mayor economía del mundo.
La peor posibilidad que contemplan los economistas y estrategas del banco suizo es que la economía china crezca solo 4% este año en lugar del 6,2% que pronostican.
La buena noticia es que, en su opinión, la economía mundial evitaría la recesión.
Si bien China representa ahora alrededor del 15% del producto interno bruto global, las economías desarrolladas siguen dependiendo menos del comercio que los países emergentes, y el limitado papel internacional del yuan significa que no es probable que un endurecimiento del sistema financiero chino sea contagioso.
No todas las economías tienen suerte. Los socios comerciales regionales se verían especialmente afectados: Japón, Corea del Sur, Tailandia y Malasia entrarían en recesión, mientras que Australia apenas crecería, según UBS.
Los productores de materias primas como los de América Latina también sufrirían un golpe si un aterrizaje forzoso chino llevara el precio del petróleo hacia los $25 por barril, mientras que los precios del mineral de hierro y de cobre podrían caer otro 20%.
Los países ricos también sentirían las consecuencias. En la hipótesis de UBS, los Estados Unidos crecerían medio punto porcentual menos que el 2,8% que se pronostica en la actualidad, mientras que Europa lo harían 0,8 puntos por debajo de la actual estimación de 1,8%.
Si bien la economía china de $10 billones probablemente haya crecido en 2015 al menor ritmo en 25 años, datos recientes indican una estabilización luego de seis reducciones de la tasa de interés y un gasto fiscal enorme por parte del gobierno. El consumo se sostiene y el crecimiento del crédito se ha estabilizado.
De todos modos, exportaciones vacilantes siguen afectando una economía en la cual las ventas al exterior representan un 20% del PIB.
Una fuerte caída, sin embargo, no bastaría para inmovilizar a la Reserva Federal de los Estados Unidos, que probablemente este año disponga dos aumentos de la tasa de interés en lugar de la estimación de UBS de cuatro.
Para sorprender a los banqueros centrales de los Estados Unidos, y la presidenta del banco de la Fed de Cleveland, Loretta Mester, dijo a Bloomberg el lunes que una China más débil no representaba un “riesgo significativo” para el pronóstico de la Fed.
Según UBS, es probable que el Banco de Japón y el Banco Central Europeo tengan que aumentar su flexibilización.
UBS dice, de todos modos, que su hipótesis de 4% es “muy improbable” y que exigiría que se desencadenaran de forma simultánea todos los grandes riesgos, tales como un nuevo debilitamiento de las ventas inmobiliarias y una fuerte contracción de la inversión en renta fija.
Las autoridades también tendrían que responder de manera gradual con un estímulo adicional.


 

 

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