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Reforma sanitaria ya es ley en Estados Unidos
Medida representa el mayor triunfo del mandato de Barack Obama

La reforma del sistema sanitario ya es ley a partir de ayer en Estados Unidos, después de que el presidente Barack Obama promulgara la medida en una jubilosa ceremonia en la sala Este de la Casa Blanca.
“La ley que promulgo hoy pondrá en marcha reformas por las que generaciones de este país han luchado durante años”, aseguró ayer el gobernante sonriente, como quizá nunca se le había visto desde el día de su investidura.
Ante la presencia de cerca de 280 invitados, entre los que se contaban tanto los legisladores que protagonizaron el proceso como ciudadanos ordinarios beneficiados por la medida, Obama firmó la reforma con un total de 22 plumas estilográficas.
Dos de las plumas se guardarán para los archivos y las otras veinte se regalarán como recuerdo a algunos de los invitados.
“Hoy, tras casi un siglo de pruebas; hoy, tras más de un año de debate; hoy, después de que se han contado todos los votos, la reforma del sistema sanitario se convierte en ley en Estados Unidos”, subrayó Obama.
El presidente, para quien la medida representa el mayor triunfo de su mandato y un logro que había esquivado a quienes le precedieron en el cargo, dedicó la firma, entre otros, a su madre, fallecida de cáncer y que “hasta los últimos días de su vida tuvo que pasarlos peleando con las aseguradoras”.
En la ceremonia se encontraban, entre otros, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi; el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y Vicky Kennedy, la viuda del senador Ted Kennedy, quien murió de cáncer el pasado agosto y fue uno de los mayores defensores de la reforma sanitaria en el Congreso.
Precisamente en homenaje a Kennedy, según reveló el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, Obama lucía en la ceremonia un brazalete azul que le regaló Vicky.
Los presentes, tan entusiasmados como el propio presidente, recibieron a Obama con gritos de “fired up and ready to go” (algo así como “muy entusiasmados y listos para el ataque”), uno de sus lemas de campaña.
Al vicepresidente Joseph Biden, incluso, se le escapó una palabrota, al estrechar la mano de su jefe y comentarle que “es un logro de puta madre”.
Tras la firma, el jefe de la Casa Blanca se desplazó al departamento del Interior para otra ceremonia de celebración más amplia, de 600 invitados, a los que afirmó: “es por ustedes que no he abandonado” la lucha para hacer realidad la medida.
Pero no todos los estadounidenses celebraban la aprobación.
Ayer, los secretarios de Justicia de trece estados del país presentaron en Florida una apelación conjunta ante los tribunales en la que ponen en duda la legalidad de la reforma. El estado de Virginia, por su lado, también presentó una demanda en contra de la iniciativa.

Washington
EFE
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