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NACIONALES


Reforma que fortalece sindicatos atentaría contra competitividad

Redacción La República [email protected] | Jueves 04 junio, 2009



Norma ataría a empresas para hacer reestructuraciones o reaccionar en caso de debilidad económica
Reforma que fortalece sindicatos atentaría contra competitividad
> Legislación podría desincentivar la llegada de inversión extranjera directa, pues aumentaría los costos
> Empresas temen que la reforma provoque más burocracia y se repita el caso de los puertos de Limón


La eventual aprobación de una reforma para fortalecer el fuero sindical, atentaría contra la competitividad del país y las posibilidades de las empresas de reorganizarse cuando así lo requieran.
Así percibe la comunidad empresarial una reforma que pretende establecer varios cambios en el Código de Trabajo, entre ellos fortalecer la formación de sindicatos, así como la participación en huelgas.
Además endurecería las opciones de remover al personal en caso de que esté asociado a una organización gremial, salvo por caso de faltas graves en el contrato laboral.
Para los empresarios, el aval de este proyecto se convertiría en un arma de doble filo, ya que una organización en periodo de crisis —si necesita reestructurarse— no podrá despedir a su personal, arriesgándose a contraer pérdidas o a la quiebra.
Esta es una situación que contrasta con la realidad que enfrenta el país. Actualmente, la operación financiera de algunas compañías se ha contraído a raíz de la recesión económica que sufre el mundo y ha hecho necesario el reacomodo de piezas a nivel interno.
Hasta el momento, uno de los mecanismos que se han valorado dentro de las empresas es la búsqueda de esquemas laborales que permitan mantener a flote el barco con sus tripulantes.
Este tipo de medidas también impulsaría eventualmente una mayor discrecionalidad para la contratación de recurso humano, a fin de minimizar el riesgo de enfrentar situaciones adversas en materia laboral, como ha pasado en algunos países en Europa.
Un ejemplo de ello es Alemania, nación en donde creció el desempleo a causa de una legislación similar a la que se pretende aprobar a nivel nacional.
En ese país se calcula que al menos 4 millones de personas habrían quedado cesantes durante 2003, después de la entrada en vigencia de los nuevos estatutos.
Por otra parte, si bien el país ha mantenido una bonanza en la atracción de inversión extranjera directa, esta podría verse desestimulada a juicio de diversos empresarios.
Es decir, si un empleado no cumple a cabalidad con sus obligaciones o el patrono no requiere más sus servicios, este no podría ser removido si pertenece a un movimiento sindical, excepto que cometa una falta grave de tipo contractual.
Dichas acciones promoverían la inamovilidad laboral y hasta podrían incidir en una mayor burocracia dentro de las empresas.
Las modificaciones a los artículos del Código de Trabajo responden a una serie de requisitos que el país se comprometió a cumplir con la Organización Mundial del Trabajo (OIT) como parte del Convenio sobre la Libertad Sindical y la Protección del Derecho de Sindicación.
La discusión lleva más de ocho años de estar en el Plenario; no obstante, su aprobación podría concretarse en los próximos días.
Esto en razón de que el proyecto ocupa los primeros lugares de la agenda legislativa, luego de que el Partido Acción Ciudadana (PAC) lo trajera a los primeros puestos en el orden del día.
Además, las reformas al Código podrían contar con el apoyo de los 16 diputados del PAC y 11 de Liberación Nacional, así como con el voto de la diputada independiente Andrea Morales.
Asimismo, José Merino, del Frente Amplio, y Oscar López, del Partido Accesibilidad sin Exclusión, le darían el aval, con lo que el proyecto contaría con 30 votos, uno más de los que se necesitan para su aprobación en primer debate.
Quienes avalan este proyecto consideran que su aprobación es necesaria, ya que viene a darle una mayor fortaleza al fuero sindical y además propiciaría la igualdad de condiciones laborales para los empleados, tanto del sector público como del privado.
En contraste, las bancadas del Movim
iento Libertario y la Unidad Social Cristiana le darían la espalda al proyecto.
Los detractores de la modificación al Código de Trabajo alegan que dichas variaciones se llevan a cabo con base en acuerdos realizados hace una década, lo cual está fuera de la realidad nacional.
Tomando en consideración este punto, el sector empresarial opina que es necesario postergar la votación del proyecto, pues la coyuntura actual no es la más favorable.




Karen Retana
y Natasha Cambronero
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