Reconocimiento presidencial
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Reconocimiento presidencial

“Cada vez que sienta ganas de rendirme, voy a pensar en ustedes y ya nunca me daré por vencido”, dijo Arias a los atletas especiales

Cristian Williams
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Los reconocimientos a los atletas que compitieron en las Olimpiadas Especiales no cesan. Ayer la delegación fue recibida en la casa de habitación del presidente de la República, Oscar Arias.
Cansados aún de un periplo de regreso que duró más de 20 horas desde China, pero orgullosos por haber puesto el nombre de Costa Rica muy en alto, atletas, entrenadores y familiares compartieron con el Presidente.
Esta delegación regresó el lunes en la madrugada, tras alcanzar 67 medallas en las cuatro disciplinas en las que compitieron.
El grupo compartió con Arias por espacio de dos horas, durante las cuales las anécdotas fueron constantes, así como el recuerdo subrayado de cuánto se esforzaron para llegar hasta Shanghái y retornar al país cargados de medallas.
Arias hizo una analogía de estos muchachos con un roble, que tiene que luchar para surgir, pero que una vez grande no lo dobla nada, y aseguró que nunca tuvo la menor duda de que les iría muy bien en China.
Como una gota de humor al momento en el que les dio un discurso, señaló que él tiene 67 años, la misma cantidad de medallas que alcanzaron los atletas especiales.
Arias señaló que este grupo fue la primera misión de Costa Rica en China, tras establecerse negociaciones con ese país.
“A partir de ahora cada vez que me sienta cansado, cada vez que tenga ganas de rendirme, voy a pensar en mis amigos, los robles, los atletas especiales y ya nunca me daré por vencido”, finalizó Arias Sánchez.



Lucha sin fin
 
María Fernanda Solano, de 18 años de edad, es una campeona por excelencia, a quien el síndrome de Down no le ha quitado ninguno de sus sueños. De China se vino con dos medallas (plata y bronce) que representaron el premio al trabajo constante, siempre con el apoyo de su madre, María de los Angeles Gómez.

• “Me gustó mucho estar en China, hice muchos amigos. Las competencias fueron muy bonitas y lo mejor fue ganar dos medallas”, dijo aún eufórica María Fernanda.
• Para su madre, quien también fue a China, la experiencia fue maravillosa y representa la culminación de muchas horas de entrenamiento.
• Ellas viven en Desamparados, pero se trasladan hasta el Colegio Técnico Profesional Ulloa, donde cursa segundo año en el aula pre-vocacional, que les queda cerca de donde entrena, Lagunilla de Heredia.

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