Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 16 Octubre, 2007

Razones
Pedro Oller

Tenemos razón de estar contentos, no oigamos las voces del odio.
Tenemos razón de estar orgullosos, no permitamos que el referéndum y su resultado se vean minimizados por la mezquindad de unos pocos.
Tenemos mucho por hacer y nos toca a todos emprender la tarea, no sigamos pecando de mediocres y conformistas.
El lunes, independientemente de cual fuera el resultado del referéndum, quienes trabajamos sabíamos que igual tendríamos que seguir trabajando; quienes estudian, estudiando.
Claro que el resultado de la elección nos dio tranquilidad a la mayoría, sin distingos de posición, de cara al futuro. Claro también, que las primeras y desafortunadas manifestaciones producto de la frustración y el desencanto fueron motivo de preocupación para todos, pero el país demostró que puede, como lo ha hecho reiteradamente, respetar el resultado de los votos y echar para adelante.
Esta actitud, que es razón de sobra para confirmarnos en nuestras capacidades, ha permeado en los actores políticos importantes que terminan una semana de reflexión, encuentros, propuestas y trabajo. También es cierto que muchos dirigentes y actores menores han querido dar continuidad a la intransigencia, terminando de exhibirse en sus limitaciones.
Nos queda mucho por hacer. Habiendo emprendido ya la reconciliación y concertación de una agenda de desarrollo y equidad, el primer paso está dado. Esperemos que la clase política costarricense tenga la capacidad de no quedarse en buenas intenciones y avancemos.
En este sentido, los 18 puntos de la propuesta del PAC, principal partido de oposición, son un buen complemento a la agenda de implementación del TLC con Estados Unidos. Personalmente, creo desafortunado hablar de “agenda de mitigación” pero comparto mucho de lo planteado así como la voluntad de diálogo que están demostrando.
Formo parte de una generación que ha estado en buena medida ajena a la participación política. Dentro de la coyuntura de discusión en torno al TLC, recibí con orgullo y satisfacción las manifestaciones y compromiso para con el futuro de este país de montones de mis contemporáneos. Así por ratos mi correo electrónico se desbordara, creo que nuestra contribución al debate fue edificante, sobre todo porque superamos el silencio que hasta ahora habíamos permitido que hablara por nosotros. Enhorabuena.
Nos debemos dar continuidad también a este sentimiento, a esta participación y a este compromiso. El futuro lo construimos todos y por esa senda son muchas y muy buenas las cosas que nos esperan.