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El canciller René Castro no pierde la fe de que se resuelva pacíficamente el conflicto con Nicaragua
“Prefiero respirar hondo antes que conformar un ejército”
Gira por Asia para captar inversión debió cancelarse debido a invasión militar a suelo nacional

Con una única ruta a seguir, sin tiempo para mirar atrás y cuestionar la estrategia trazada que a su juicio es la más idónea, el canciller René Castro no pierde la esperanza de que el conflicto con Nicaragua se resuelva pacíficamente.
Prefiere respirar hondo y calmar su ansiedad, antes que pensar en la necesidad de conformar un ejército coyuntural para combatir la invasión nica a la costarricense Isla Portillo, propiamente en Isla Calero.
Sin embargo, confiesa sentirse insatisfecho por cómo ha trascurrido el conflicto, principalmente por la ineficaz respuesta de la Organización de los Estados Americanos (OEA), mas espera que la Corte Internacional de Justicia de La Haya interponga medidas cautelares.
A continuación un extracto de la entrevista que Castro le concedió a LA REPUBLICA.

¿Cuánta atención restó el conflicto a la agenda de política exterior?

Bastante, a estas alturas hubiéramos querido tener un programa respecto a la inversión en Asia, sobre el sistema de becas y enseñanza de idiomas que necesitamos, mucho más avanzado. En lugar de haber presentado la oferta a los seis países con los que tenemos relación (China, Singapur, India, Japón, Corea y Qatar) en diciembre, ahora lo haremos en marzo.

¿Pecó de ingenuidad la Cancillería al no pedir estudios de impacto ambiental a Nicaragua?

No, los estudios y los planos en que Nicaragua invirtió nunca se han utilizado.

¿Pecó usted en confiar en la palabra de su homólogo nica?

Ese proyecto ni siquiera se ha ejecutado, nunca arrancó. Lo que están haciendo es una arbitrariedad en territorio extranjero. Algo nunca planeado, nunca incluido en ningún estudio, en ningún plano ni proyecto de ingeniería.

El daño aún continúa, ¿qué hacer para evitar su propagación?

Esperar las medidas cautelares de La Haya para que se detenga este daño ambiental debido a la ejecución de un proyecto mal concebido, mal dirigido, empíricamente ejecutado y que no va a generar beneficios económicos, ni sociales.

¿Usted cree que Nicaragua acate las medidas de La Haya?

Tiene muchos otros casos importantes, sería dispararse en el propio pie no cumplir con las órdenes de La Haya, porque inmediatamente se afectarían los otros casos.

¿Qué posibilidades se tienen en el Consejo de Seguridad de la ONU?

Es la última instancia a la cual Costa Rica recurrirá y solo lo hará una vez que haya agotado las gestiones en La Haya, que ve la parte legal. El Consejo de Seguridad actuaría como implementador de una resolución no acatada de la Corte.

El ex presidente Oscar Arias y su antecesor Bruno Stagno han dicho que ellos hubieran optado por el Consejo de Seguridad antes que la OEA, ¿Ellos están errados?

Simplemente nosotros seguimos el curso de acción que nos parecía más viable legalmente y tácticamente, respetamos y ponemos atención a lo que recomiendan expertos que difieran con la línea que seguimos.

¿Es una estrategia totalmente diferente a la de su antecesor?

Tenemos criterios y experiencias diferentes.

¿Está satisfecho en cómo ha transcurrido este conflicto?

No, hubiese querido una acción más eficaz de la OEA, pero era el paso obligado.

¿El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca se valora?

Ha ido quedando en desuso, esencialmente porque excluye en su seno a una serie de países importantes como Canadá, México y otras naciones del Caribe.

¿Esta descartado?

No vamos a descartar ningún instrumento del derecho internacional hasta que Costa Rica no resuelva su problema de invasión.

Viendo la poca reacción de la comunidad internacional, ¿es posible un ejército coyuntural?

Creo que estamos lejos de eso, porque el costo de un ejército, aun coyuntural, es de alrededor de 1,5 y dos puntos del PIB por año, que es igual a lo que Costa Rica gasta en las universidades públicas. Si tengo que escoger entre tener universidades públicas de mejor calidad y manejar la impaciencia de usar el derecho internacional volviendo a constituir un ejército, prefiero respirar hondo, calmar mi ansiedad y mantenerme en la línea que diseñaron nuestros padres fundadores de esta República desarmada y democrática.

Hay quienes afirman que de qué sirve ser un país desarmado, pues se ha comprobado que los organismos multilaterales no funcionan, ¿comparte esta opinión?

Lo que comparto es que necesitamos organismos multilaterales mucho más eficientes. El país tiene que volver a invertir en una diplomacia cada vez más profesional. Pero también hemos dejado de lado tener una policía de fronteras y de combate al crimen organizado.

Natasha Cambronero
[email protected]


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