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Sábado 5 Enero, 2008

Policía nacional… ¿orgullo o vergüenza?

Cristian Williams

Esta consulta me la hago constantemente y estoy seguro de que muchos de ustedes también. La inseguridad en Costa Rica es terrible, estamos tocando fondo.
Con frecuencia vemos al ministro de Seguridad, Fernando Berrocal, sacando pecho y festejando la detención de toneladas de drogas. Ante las cámaras luce, con trofeo en mano, al lado de lanchas, botes, furgones, etc.
Eso es bueno, me llena de orgullo el accionar de los policías que arriesgan su vida y que en conjunto con un gran trabajo de inteligencia, le propinan golpes certeros a una de las mafias más poderosas, como lo es la del narcotráfico.
Es de admirar cómo evitan que millones sufran las consecuencias de las drogas y aunque su destino no sean estos 51.100 kilómetros cuadrados, sino otros países, se entregan por completo.
Hay quien me ha comentado que no es obra de los nuestros ni de la capacidad de gestión de Berrocal, sino gracias al aporte de Estados Unidos, que toma nuestros mares para frenar la droga que va hacia ese país.
La verdad me importa poco quien lo hace, si son los nuestros o los estadounidenses; alguien lo logra y eso es lo importante. Si es la policía tica, mi más sincera felicitación y muestra de orgullo.
Pero tras ese trabajo de calidad y vanguardista, se me cae la cara de vergüenza al ver que pueden contra lo grande y se muestren incapaces ante la delincuencia común, esa que nos tiene atemorizados a usted y a mí.
No digiero como pueden controlar planes de primer mundo, mientras aquí se roban el cable eléctrico un día tras otro y la policía revela una ineptitud pasmosa. El ICE paga millones al mes para reponer el cable y nuestro Ministro no ha logrado acabar con esa delincuencia.
Ya no hay seguridad, uno no puede sentirse tranquilo en la casa y menos en el automóvil. No me explico, me cuesta entender, cómo es posible que los “quiebra ventanas” dominen las calles y nadie los detenga.
Asaltan a vista y paciencia de todo mundo y la policía no hace nada hasta que atacan a algún “famoso”. Allí no hay inteligencia para aniquilarlos, solo para hacer la vista gorda.
A las casas se meten aunque haya personas adentro, salen caminando como si nada y la policía no aparece.
Yo no sé usted, pero a mí se me hace imposible entender que controlen la droga que va para otros países y a la organizada “mafia” de los “quiebra ventanas” no la puedan frenar.
Y la droga que hay en Costa Rica, esa no la ven, y a esos que están intoxicando a nuestra juventud, no los detienen. No entiendo.
Me cuentan que en el Atlántico todos saben quiénes son los robacables, menos la policía. No entiendo.
No sé usted, pero yo, muy sinceramente, preferiría que otros persigan esa droga, la que va hacia otros países, si es que nuestra policía no da para todo, a cambio de tener paz y seguridad en el nuestro.
Don Fernando, se lo cambio, denos seguridad a los ticos, devuélvanos la paz y, si quedan tiempo y policías, resuelva otros problemas.