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Domingo, 18 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Pobreza energética y su alto costo

Roberto Dobles [email protected] | Lunes 01 septiembre, 2014


Somos grandes importadores de energía con una alta dependencia de factores externos sobre los cuales no se tiene control


Pobreza energética y su alto costo


Costa Rica enfrenta un serio problema de pobreza y vulnerabilidad energética asociado con altos costos de la energía que le impide lograr los niveles de desarrollo económico y de bienestar social que el país requiere.
El país se encuentra dentro del grupo de países que son energéticamente pobres porque somos grandes importadores de energía con una alta dependencia de factores externos sobre los cuales no se tiene ningún control.
La riqueza energética, ligada estratégicamente a la competitividad y la seguridad energética y a la responsabilidad económica y social, es un inductor clave de los altos niveles de desarrollo que están teniendo muchos países, que impulsan entre otros factores el bienestar, la salud, la educación y la infraestructura nacional.
La evidencia en el mundo está demostrando que las políticas de desarrollo basadas en la riqueza energética, la seguridad energética y la competitividad energética están creando un nuevo estándar global de competitividad que está impulsando fuertemente la prosperidad.
Noruega, entre muchos otros países, es un claro ejemplo de esto. “En gran medida este país le debe su prosperidad a los yacimientos de petróleo y de gas natural” .
A pesar de toda esta evidencia mundial, en Costa Rica se está haciendo lo contrario. Por un lado, las importaciones de derivados de petróleo provenientes del impredecible y caro mercado petrolero internacional, donde no tenemos ningún control sobre los costos, siguen creciendo y representan ya las dos terceras partes del abastecimiento energético nacional.
Por otro lado, la generación hidroeléctrica, que es por mucho la principal fuente nacional de electricidad, depende fuertemente de la variabilidad de las lluvias, las cuales provienen también del exterior y sobre las cuales no tenemos tampoco ningún control.
El régimen de lluvias está siendo asimismo afectado progresivamente por el cambio climático, que provoca estaciones cada vez más secas y prolongadas, lo que disminuye la generación y la encarece más, provocando además una alta y costosa sobrecapacidad de generación que no se utiliza plenamente durante el año.
Otros países están desarrollando y diversificando su riqueza energética con gran prioridad nacional para reducir significativamente los costos de la energía, aumentar la competitividad nacional y garantizar la seguridad del suministro para potenciar el desarrollo económico y social.
Por ejemplo, en los EE.UU. el presidente Obama indica que “no hay un problema individual que sea tan fundamental para nuestro futuro como la energía ”.
Pero en Costa Rica no es así y más bien se toman acciones y se omiten otras con base en dogmas sin ningún sustento técnico que deterioran aún más la situación e inducen mayores costos de la energía y aumentan la vulnerabilidad y la pobreza energética.
Todo esto genera crecientes obstáculos al desarrollo económico y social y deteriora aún más la competitividad nacional, el desarrollo humano, el desempleo y los niveles de pobreza de gran parte de la población.

Roberto Dobles