Claudio Alpízar

Claudio Alpízar

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Jueves 4 Diciembre, 2014

La mayor virtud con la que se “viste” un político es con la consecuencia de sus actos y discurso


“Peseteros” en política    

Siempre tengo presente una frase de mi amada abuela: “Hijo, hay personas que por cuidar la peseta descuidan el colón”. Referencia a quienes muy preocupados por cosas pequeñas, cortos de visión, en la inmediatez pierden perspectiva de lo realmente importante.
La puja y los discursos generados en relación al Presupuesto Nacional 2015, es escenario propicio para aplicar la frase. Luego de tres meses de oír a muchos diputados hablar del gasto excesivo que representa el aumento del 19% del presupuesto en relación a 2014 —cifra que supera en más de tres la inflación actual— varios de ellos terminaron acomodándose con una frialdad pasmosa a pequeños intereses, pesetas de coyuntura.
El PUSC propuso el recorte más grande a ese presupuesto —350 mil millones— pero al momento de la votación reculó media fracción legislativa, con la salvedad de Rosibel Ramos y Gerardo Vargas Rojas. Un partido que históricamente es reconocido por el manejo responsable del presupuesto, “tiró la toalla”. Seguramente por dádivas políticas y puestos en el directorio, pesetas en relación con lo que representan los intereses de la nación y el futuro de ese golpeado partido.
Los diputados de Renovación Costarricense (2) y del PASE —que acostumbran pesetear— se acomodaron de igual forma, seguramente por muchas menos regalías políticas, obviando sus “meditados” y “duros” discursos de oposición, en los cuales llamaban a la cordura presupuestaria. Ignoraron sus responsabilidades con las finanzas estatales, pensaron únicamente en sacar ventajas de su paso temporal por la política.
El Movimiento Libertario, con “elocuentes” discursos de rechazo al presupuesto, es el mayor responsable de que no se aprobara la propuesta presupuestaria que por semanas trabajó en comisión el diputado Ottón Solís. Para qué berrear tanto, si van a morir en el primer acto con una defensa insulsa y calculadora.
Al menos el Frente Amplio y el PAC —con excepción de los diputados Campbell y Solís— fueron consistentes con la irresponsable aprobación desde un principio del presupuesto remitido por el Poder Ejecutivo, que una vez más muestra realidades diferentes entre lo dicho y lo hecho por el PAC.
Merito a la consecuencia, de principio a fin en este capítulo, a Mario Redondo (ADC) y a Fabricio Alvarado (Restauración Nacional), quienes siempre sostuvieron posiciones y votaron de acuerdo a las ideas emitidas. El PLN con su voto negativo fue consistente con su discurso presupuestario, muy diferente a su irresponsabilidad presupuestaria 2010-2014, que es la gran culpable del déficit de más del 6% actual, empero, asumamos que al menos hizo un acto de contrición para el presupuesto 2015.
La mayor virtud con la que se “viste” un político es con la consecuencia de sus actos y discurso, de lo contrario no será más que un pseudopolítico, pasajero inconsecuente e ignorado por la dubitación de sus palabras y pensamientos, que se conforma con “pesetas” como triunfos, olvidando los grandes “colones” de la responsabilidad nacional.
Cuánta razón tenía abuela con su frase y W. Churchill al decir que “el precio de la grandeza es la responsabilidad”.

Claudio Alpízar Otoya

Politólogo