Perspectivas para los mercados emergentes enfrentan a analistas
Una carga de deuda en alza, incluidos más de $2,8 billones de financiamiento en moneda extranjera en las grandes economías en desarrollo, gravitará sobre los mercados emergentes, según UBS. Bloomberg/La República
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 El gran debate sobre los mercados emergentes se acalora.
En el bando de los alcistas, gerentes de fondos que van desde Black Rock hasta Franklin Templeton plantearon la semana pasada que las valoraciones en los países en desarrollo son demasiado baratas como para dejarlas pasar.
Research Affiliates dijo que comprar ahora sería “el negocio de la década”, después de que el índice bursátil de referencia cayó casi el 30% en los últimos tres años y los bonos en moneda local perdieron un 26%.
Los bajistas, por su parte, están preocupados por un crecimiento económico flojo, una carga de deuda corporativa insostenible y malas políticas públicas.
Tanto Société Générale como UBS Group han advertido que las bajas en los activos de los mercados emergentes pueden continuar durante más tiempo.
A continuación, un análisis de algunos puntos clave a cada lado del debate, empezando por los optimistas, con valoraciones baratas.
Las acciones de los mercados emergentes han estado por debajo de los niveles actuales solamente seis veces, sobre la base de los múltiplos precio/ganancias ajustados cíclicamente monitoreados por Research Affiliates, un umbral que precedió retornos promedio a cinco años del 188%.
El índice de referencia opera con un descuento del 28% en relación a su equivalente de los países avanzados, según ratios precio/ganancias a futuro recopilados por Bloomberg.
En el mercado de bonos, las economías emergentes se destacan en un mundo donde más de $7 billones de deuda pública mundial garantizan retornos negativos si se mantienen hasta su vencimiento.
El rendimiento extra sobre los bonos en dólares de mercados emergentes respecto de los bonos del Tesoro estadounidense trepó este mes hasta un máximo en siete años de 5,07 puntos porcentuales.
La deuda denominada en reales de Brasil rinde un promedio del 14,8%, lo cual brinda a los inversores extranjeros un colchón considerable contra los riesgos de cesación de pagos o de depreciación de la moneda.
Otra cosa es que hay menos vientos en contra. Algunos de los problemas que enfrentan las economías en desarrollo han dejado de agravarse.
Los precios del petróleo exhiben en este momento signos de estabilidad después de caer el 67% en los últimos dos años, en tanto China ha intensificado sus esfuerzos para sostener el crecimiento.
Las expectativas de más aumentos de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal son más moderadas y la recuperación del dólar perdió parte de su fuerza.
En la liquidación, los inversores abandonaron los activos de países en desarrollo en forma indiscriminada, según Michael Hasenstab, máximo responsable de inversiones para macro global en Franklin Templeton.
Países como México, Corea del Sur, Malasia, Indonesia y Filipinas cuentan con “fundamentos sólidos”, pero son tratados como si estuvieran en crisis, dijo en un blog el 22 de febrero Hasenstab, que tiene a su cargo los $53 mil millones del Templeton Global Bond Fund.
Para los bajistas, las valoraciones baratas no bastan para generar un repunte dado que la perspectiva para el crecimiento económico mundial se deteriora.
El Índice Economic Surprise de Citigroup demuestra que indicadores que van desde los empleos hasta la industria en los países en desarrollo no han alcanzado las expectativas de los analistas desde enero.
“Es prematuro posicionarse a favor de un cambio sostenido en la tendencia a la depreciación en los mercados emergentes”, escribieron estrategas de SocGen en una nota este jueves.


 

 



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