Los fabricantes de autos quizá no obtengan un beneficio inmediato de la prohibición, ya que muchas personas probablemente no podrán acceder a un vehículo reciente.
Los fabricantes de autos quizá no obtengan un beneficio inmediato de la prohibición, ya que muchas personas probablemente no podrán acceder a un vehículo reciente.

A partir del 1 de julio, París eliminará de sus calles los vehículos viejos en una lucha contra la contaminación que lleva a las compañías de autos compartidos a decidir cambiar.
Para reducir la contaminación, la capital francesa está prohibiendo los autos que superaron los 20 años de antigüedad, lo cual deja a muchos buscando alternativas, desde nuevos vehículos de bajo costo hasta las aplicaciones de autos compartidos y taxi como Heetch, Drivy, Koolicar y Uber.
A partir del 1 de octubre, quienes utilicen autos viejos podrían obtener una multa de £35, y de £68 desde comienzos de 2017, según el diario francés Le Monde.
París, rezagada en materia de calidad del aire en comparación con otras ciudades europeas, prohibirá los autos patentados antes de octubre de 1997 y las motos registradas antes de junio de 1999.
El objetivo es eliminar los vehículos que aportan un 5% de elementos contaminantes vinculados a enfermedades como el asma. Para 2020, solo podrán circular por las calles parisinas los autos patentados después de 2010.
“Hará que los individuos abandonen sus autos y busquen modalidades de transporte alternativas”, dijo Frédérique Lorentz, director de marketing de la empresa emergente de autos compartidos Koolicar, cuyos usuarios pueden alquilar autos de otras personas a través de una aplicación.
Esta prohibición se suma a incentivos establecidos por el Estado. Los dueños de autos reciben hasta £3.700 ($4.109) si adquieren un vehículo nuevo, con bajo nivel de contaminación y desguazan su viejo modelo diesel de más de 10 años. Francia también ofrece una “bonificación ecológica” que se paga a los compradores de vehículos “limpios”, comprar un auto eléctrico puede elevar la ayuda hasta £10 mil.
En Londres, el nuevo alcalde, Sadiq Khan, planea ampliar la “Zona de Emisiones Ultra-bajas” en la ciudad, donde los vehículos que no se ajustan a las normas relativas a las emisiones tienen que pagar peajes.
Las personas con presupuestos ajustados probablemente se volcarán al transporte público. Alquilar un auto urbano a Koolicar por seis horas para recorrer 20 kilómetros cuesta £18, combustible incluido. Un viaje con Uber costaría unos £35 y un boleto de metro ida y vuelta cuesta £3,6.

 

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