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La futura administración no contaría con el músculo fiscal como instrumento de impulso, reveló estudio de la UCR
Próximo gobierno con poco pulmón para consolidar recuperación económica
• Si el nuevo presidente tratara de favorecer un aumento productivo, podría perder lo logrado en inflación y reducción en el déficit del sector externo
• Discusión por aumento en ingresos tributarios será necesaria para evitar decaída en 2011

Daniel Chacón
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En medio de una coyuntura en la cual las economías vienen en proceso de recuperación aún sin consolidarse, el próximo gobierno llegará sin los recursos ideales para dar un impulso a la actividad productiva.
Por eso esta quedará a merced de un aumento en la demanda de productos y servicios que pueda generar Estados Unidos, ya que el mercado interno no permitirá crecer más.
Esto sería lo único que podría realmente ayudar al sector privado local, todavía tímido, que aún no reactiva inversiones para este año, y de esa forma contrarrestar el desempleo.
El sector público sale de esta lucha agotado, con un hoyo que limita la posibilidad de gasto de la administración entrante.
En lo monetario no se puede realizar mayor movimiento, porque un aumento o baja en las tasas de interés pondría en riesgo el pequeño levante experimentado por las empresas.
Esta última posibilidad generaría una afectación sobre los precios de los bienes para nuestro mercado, opacando la ganancia que se dio en los últimos 12 meses en el aspecto inflacionario.
Es por ello que el espacio para que el Ministerio de Hacienda o el Banco Central apliquen política monetaria es estrecho.
“Hay que tener cuidado con los desequilibrios. En el último año se logró una mejora al dar mayor estabilidad a los precios y el déficit de la balanza de pagos. El reto es tratar de crecer manteniendo esa estabilidad interna”, dijo Max Soto, director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE).

En medio de esa delicadeza que requiere la economía, surge la necesidad de devolverle la estabilidad al fisco. Esa meta bien puede esperar a 2011. Pero para que suceda así, en el transcurso de estos 11 meses deberá gestarse alguna iniciativa para cumplir esa meta.
“El gobierno aplicó una política contracíclica en función de que la economía repunte y con el aumento en la producción, mejorar los ingresos fiscales. Pero eso no está consolidado, y rec
uperar esa inversión podría estar más lejos”, complementó Rudolf Lücke, investigador del IICE.
Si ese vacío no se resuelve de alguna manera, en 2011 el déficit fiscal presionará tasas de interés, la demanda interna y presionará la inflación.
Ante tal escenario, la economía local queda sujeta al comportamiento de economías influyentes como la estadounidense, que estaría en capacidad de aumentar la demanda de bienes nacionales reactivando las actividades productivas.
Esa sería la única forma para empujar una economía que de acuerdo con el pronóstico del IICE crecerá al 3% este año, insuficiente para generar la cantidad de empleos que se requieren en este momento.
Y por eso los candidatos, sin haber llegado al poder, carecerán también de dinero para gastos sociales como aumentar las transferencias a hogares pobres, aumentar contratación de personal o ejecutar programas de asistencia a desempleados y población vulnerable.


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