Nuevo jefe de Nestlé se hace sentir con ventas de negocios
Foto Bloomberg/La República
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El nuevo presidente ejecutivo de Nestlé SA está poniendo a la compañía alimentaria más grande del mundo a dieta, tomando medidas para deshacerse de su negocio estadounidense de confitería mientras busca crecimiento en productos más sanos y rentables.

Medio año después de tomar el mando de la compañía con sede en Vevey, Suiza, Mark Schneider puso en venta marcas como Butterfinger y BabyRuth el jueves.

Las acciones de Nestlé subieron 2,8% en Zúrich en tanto los analistas dijeron que la medida indicaba que el nuevo jefe, con experiencia en cuidado de la salud, tenía intenciones serias de transformar una empresa que se veía afectada por el lento crecimiento de la industria de los alimentos envasados.

Dijo que la decisión de vender activos en una división cuyas marcas también incluyen a Gobstopper y LaffyTaffy plantea la posibilidad de revisiones estratégicas de otros negocios de bajo rendimiento, como la marca de carne procesada Herta, los alimentos congelados estadounidenses, los helados o la pizza.

La revisión encabezada por Schneider constituye un alejamiento del enfoque de su predecesor, Paul Bulcke, que hablaba de vender empresas en dificultades pero que en general se aferró a esas unidades con la esperanza de reorganizarlas.

Las empresas de alimentos están bajo presión para reducir costos después que la oferta infructuosa de Kraft Heinz Co. por Unilever este año mostró que hasta las compañías más grandes podían convertirse en blanco de una adquisición. Los fabricantes de chocolate en especial lidian con un débil consumo en EE.UU. en tanto los estadounidenses cada vez más rechazan el azúcar.

Schneider, que se hizo cargo de Nestlé este año tras liderar la alemana Fresenius SE, es la primera persona de fuera de la empresa en casi un siglo en recibir el cargo de presidente ejecutivo de Nestlé.

Ha dicho que tiene como objetivo impulsar la estrategia de salud de la empresa, así como centrarse en los negocios que están creciendo más rápido, como el café y los alimentos para mascotas.

La revisión de la empresa de productos de confitería de EE.UU., que tenía 900 millones de francos (US$923 millones) en 2016, es el primer paso estratégico importante en su nuevo trabajo y sugiere que habrá otros cambios.

Nestlé dice que sigue comprometida con su negocio mundial de chocolate, que incluye a KitKat, la compañía adquirió varias de las marcas que se vendieron en 1990 de manos de RJR Nabisco Inc.

Una venta podría recaudar de 1.350 millones de francos a 1.500 millones de francos, calcula Alain Oberhuber, analista de MainFirst Bank AG. Deboo dijo que las firmas de capital riesgo estarían interesadas, además de gigantes de la industria como Mondelez International Inc., que fracasó en una oferta para adquirir Hershey Co. el año pasado.

Las marcas estadounidenses ya no encajan con la imagen más sana que Schneider quiere proyectar, pero además son un lastre para las ganancias. El margen operativo de la empresa de productos de confitería de Nestlé fue de 13,7% el año pasado, el segundo más bajo de sus siete categorías de productos.

La compañía ha perdido cuota de mercado en América del Norte todos los años desde 2013, cayendo a un lejano cuarto lugar en 2014, cuando fue superada por Lindt & Sprüngli AG con su adquisición de Russell Stover. Hershey Co. y Mars Inc. juntas controlan más de la mitad del mercado.

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