Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Miércoles 29 Febrero, 2012


Hizo muy bien la dirigencia del Alajuelense, de darle un voto de apoyo y toda la confianza a su director técnico, Oscar Ramírez.
El tricampeonato es un documento más que suficiente para retenerlo.
Ya todos sabemos que el “Machillo” no vive del fútbol, de manera que es de los pocos entrenadores de nuestro entorno, que no dependen para sobrevivir cómodamente de los resultados de un partido o de la posición del equipo que dirige en la tabla.
Una vez dijimos que Oscar Ramírez es un director técnico muy científico, pero no pudimos o no supimos explicarlo.
Ahora tampoco.
Lo que intentamos decir cuando lo calificamos de científico es que Ramírez es demasiado detallista, demasiado meticuloso, demasiado calculador y muy analítico de las posibilidades que tiene la Liga antes de un juego. Igual es muy riguroso en el estudio del adversario.
Esto es muy ventajoso cuando todas las piezas de su engranaje están disponibles, pero puede resultar catastrófico —que es precisamente lo que le está sucediendo—, cuando para cada juego debe armar un planteamiento diferente por la ausencia de piezas determinantes de su formación.
El derrumbe de la Liga lo enfocamos en dos aspectos diferentes.
Se cayó definitivamente por las ausencias de la mayoría de los jugadores que ganaron el último campeonato (el domingo pasado contra San Carlos solo jugaron tres: Pemberton, Valle y Alpízar) y el segundo punto es que el “Machillo”, precisamente por su rigurosidad en los planteamientos, no ha dado paso a que sus jugadores se liberen emocionalmente y puedan, por decirlo de alguna manera, “mejenguear” el partido.
Después de muchos brincos, saltos y amargos retrocesos, el Alajuelense jugó muy buen partido contra Limón, lo derrotó 3-1 y Ramírez se ilusionó.
“Vi a mi equipo más suelto”, expresó.
Y entonces, decidió casi repetir la formación contra San Carlos, en una jornada donde pudo utilizar a otros jugadores estelares que ya podían jugar y que venían de sanciones y lesiones. La fórmula no le funcionó, de manera que el cuerpo técnico rojinegro sigue en una encrucijada, que estoy seguro va a desaparecer cuando se junten Pemberton; Salvatierra, Giancarlo, Davis, Meneses, Valle, Oviedo, Gabas, Sancho, Guzmán, Argenis, Guevara, Alpízar y Froylan. Lo que falta por ver es si tendrán margen para clasificarse.

[email protected]