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Viernes, 14 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 15 febrero, 2011



Del aficionado Cristian Alfaro Rojas, recibimos este comentario.
“En los medios de prensa deportivos del país y en redes sociales ha sido tema principal el error de Ricardo Cerdas y sus compañeros de cuarteto arbitral.
La prensa deportiva hizo un análisis poco profundo de la situación; lo importante fue saber cuál sería la sanción a Cerdas, de qué color debería ser la pared y la bola y otros asuntos de poca relevancia.
Otros puntos de vista fueron irrespetuosos y poco atinados, como el de algunos aficionados al llamar ladrón al árbitro, o descabellados e ilógicos como quien solicitó no asignar los puntos a Limón.
Pero hay un ángulo de toda esta situación que se ha analizado poco y me parece que es relevante y refleja de algún modo la crisis de valores de nuestra sociedad: la actitud de los jugadores de Limón FC.
La vida en su cotidianidad a veces nos da la oportunidad de decidir en fracciones de segundo entre hacer las cosas bien o hacerlas mal y que no debemos sacar provecho del error ajeno que fue evidente a nuestro ojos. Me pregunto si los jugadores de Limón tienen claros estos conceptos.
Por lo que se vio ese domingo no. No se puede probar que los once vieron ingresar el balón, pero sí la mayoría, entre estos el portero Lewis como se ve en la toma.
Sin embargo, ninguno le dijo al árbitro que el balón entró y que debía validar la acción como gol. Hacer esto era lo correcto.
La acción me hizo recordar al italiano Paolo Di Canio jugando para el West Ham, cuando le quedó un balón frente al marco para gol y lo tomó con la mano para que se atendiera a un rival lesionado. Eso le valió un premio de FIFA por respeto al Fair Play.
Igual oportunidad tuvieron los limonenses de respetar el juego limpio y sin embargo ni uno solo lo hizo. Igual la noticia le hubiera dado la vuelta al mundo, pero por algo positivo y digno de resaltar.
Es posible que al final del torneo este resultado no haga diferencia; en unos años nadie se acordará de quienes jugaban para Limón el día del gol fantasma y no se volverá a hablar del tema, diferente hubiera sido si alguno hubiera actuado como Di Canio aquel día. Hubiera trascendido, su figura y su ejemplo estarían siempre en la memoria del aficionado, porque lo negativo es noticia unos días, lo positivo queda y por dicha nadie lo puede borrar”.

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