Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 22 Noviembre, 2010


Conforme pasa el tiempo y se acerca la fecha de la inauguración del Estadio Nacional o mamotreto como lo bautizó don Beto Cañas, uno de los líderes opositores a su construcción, las nuevas autoridades deportivas sacan las uñas y la lengua y hablan y despotrican contra quienes estuvieron al frente del deporte en la Administración anterior.
Como ha sido repetitivo el discurso de los nuevos jerarcas, atacando lo que recibieron o dejaron de recibir del Gobierno anterior, el ex director de Deportes, Jorge Muñoz los invitó para que se dedicaran a trabajar en lugar de quejarse y llorar, mínimo como agradecimiento a un grupo de dirigentes que les dejó el camino libre de una peste que venía de Coronado y que lo contaminaba todo.
Nos agrada mucho escuchar a las nuevas autoridades del deporte, manifestar de las excelentes relaciones que mantienen con los nuevos jerarcas del Comité Olímpico. Lástima que son tan mezquinos que no agradecen a quien se lo deben.
¡Bueno!
Es que es de bien nacidos ser agradecidos y cuando natura no da, Salamanca no lo presta.
Cada vez que los entrevistan hablan mal de sus antecesores, pésima señal sin duda, propia de dirigentes con débiles atestados antes de ascender a la cima.
En ese sentido, es preocupante lo que se publicó ayer; el máximo responsable de que el nuevo Estadio Nacional camine por la ruta correcta, personalmente no estuvo de acuerdo en que se construyera en La Sabana. O sea, pertenecía al “team” de Sobrado, Guido Sáenz y Beto Cañas. Como dirigente deportivo dice que no piensa igual.
¡Pobre almohada!
A estas alturas del partido, donde el nuevo gobierno deportivo acusa y acusa al anterior de mentirosos, que no dejaron informes, que el deporte estaba en pañales, que del Estadio Nacional no saben nada, que los Juegos Nacionales son un desastre; ¿porque no se organiza un debate y que cara a cara y de frente, cada grupo demuestre lo que hizo, dejó de hacer, está haciendo y va a hacer?
En la televisión hay varios foros y espacios para organizarlo: Erick Lonnis, Yashin Quesada, Juan Luis Hernández, podrían promoverlo y ahí, que cada palo aguante su vela.
Se propone esto para que nadie se cure en salud y asuma la cuota de responsabilidad que le corresponde; entonces, si La Sabana colapsa y el Estadio se herrumbra, podemos cargarle la culpa a quien corresponda. O los de antes, o los de ahora.

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