Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 9 Agosto, 2010


¿Qué impresión deja que uno de sus jugadores sale en camilla lesionado del terreno de juego, auxiliado por cruzrojistas y cuando llega a la zona de los reservistas, el director técnico ni lo alza a ver?
Rónald Gómez y Dober Da Silva fueron los actores de esta escena, que nos dejó ingrata impresión.
Si pensamos mal, podríamos suponer que el técnico santista estaba responsabilizando al defensor brasileño de la masacre de sus discípulos, porque fue cierto que cuando entró Da Silva por Elbert Núñez se rompió la retaguardia guapileña y específicamente en los goles dos y tres, Cartaginés con dos filtros lejanos de atrás, le robó las espaldas tanto a Dober como a Yeinor Santamaría, permitiendo la rebelión de los brumosos.
Igual dejaron cabecear con comodidad a Danny Fonseca para el 4-1 y hasta ahí llegaron los papeles del suramericano que se lesionó en esa acción y fue retirado en camilla ante la total indiferencia de su entrenador.
Los otros tres pepinos del Cartaginés fueron una lección para el cuerpo técnico del Alajuelense; los brumosos aplastaron a su rival sin misericordia y desde luego que aprovecharon el contar con dos hombres de más en el campo. No hizo lo mismo la Liga con el Saprissa.
Incluso escuchamos a Mauricio Montero, asistente técnico de los manudos, manifestar en el estadio Lito Pérez, minutos antes de que se iniciara el juego que su equipo ganó 2-0, que los seguidores erizos tenían que comprender y entender que en ocasiones, es complicado jugar con dos hombres más en el terreno de juego, porque sí se le van encima al mutilado rival, dejan espacios para el contragolpe y el “Chunche” recordó el drama del Morera Soto cuando los morados campeonizaron con dos hombres menos.
No es correcta la afirmación de Mauricio y ayer el Cartaginés lo probó.
Apenas Santos se quedó con nueve, lo presionaron, lo asfixiaron, lo arrinconaron y lo golearon, cómo debe ser.
Indiscutible el triunfo brumoso; los primeros tres goles fueron demasiado fáciles; todo les salió y en el cierre aniquilaron sin piedad. Oxígeno para Johnny Chávez, oportunidad de ilusionarse y reacomodarse y que Santos no se asuste por este escándalo porque tiene muy buen equipo. Fue que ayer todo le salió al revés.

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