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Sábado, 23 de marzo de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 12 junio, 2010



Los dos primeros partidos del Mundial quedaron en deuda en cuanto a espectáculo.
Por lo mostrado ayer, cualquiera de las selecciones favoritas a ganarlo: España, Brasil, Argentina, Inglaterra y Holanda en su orden (Italia desde luego que no, solo para los tifosi), se traga a sudafricanos, mexicanos, franceses y uruguayos de un bocado y sin eructar.
Dentro de la mediocridad del espectáculo futbolero, porque el artístico fue otra cosa, rescato unas pocas acciones en ofensiva dibujadas por los sudafricanos, al mejor estilo del Barcelona de España, solo que muy aisladas y sin final feliz.
Solo por instantes y el fútbol es de 90 minutos, los discípulos de Carlos Alberto Parreira montaron unos ataques de muy buen ver, con cinco o seis pases seguidos, aunque sin inquietar para nada a Oscar “Conejo” Pérez, el veterano portero mexicano que al final le ganó la titularidad a Ochoa y Michel.
Quizá por eso en la segunda parte, Sudáfrica jugó más al contraataque con servicios largos y por ahí se encontró su bello gol, anotado por Siphiwe Tshabalala con un remate impresionante y también otro par de escapadas, terminaron con los disparos pegados en los palos verticales del “Conejo”, el último de Mphela, que era el gol de la victoria.
México dominó a placer la primera media hora del partido, pero no empujó lo suficiente para amarrar el resultado; el portero Khune le hizo un achique extraordinario a Guille Franco y luego Carlos Vela anotó en posición prohibida, dejando escapar los pupilos del Vasco Aguirre sus minutos de gloria, que luego no pudieron atrapar jamás. Todo lo contrario, casi pierden y no por culpa del árbitro, como probablemente lo señalarán sus fanáticos comentaristas, sino por propias deficiencias.
En el segundo juego Uruguay hizo lo suyo: marcar férreamente, cortar, ir a todas, presionar y Francia demostró con creces que de aquel equipazo, primero de Platini y después de Zidane, solo restan escombros.
Muchos nombres colocados en grandes equipos y nada de fútbol. Tanto es así que el portero charrúa Muslera solo tuvo una situación apremiante al desviar tiro libre de Gourcouff al primer palo y menos trabajo tuvo su colega Hugo Lloris.
Con el par de empates el grupo queda abierto; puede que Sudáfrica tome algo de confianza lo que la hace peligrosa para galos y charrúas y también, ese “golcito” de Rafa Márquez, al final podría pesar.

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