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Lunes, 10 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 29 junio, 2016


Cuando una mujer o un hombre está en una etapa crónica de su alcoholismo y la gente cercana se siente impotente, al observar que el enfermo rechaza la ayuda que le puede ofrecer Alcohólicos Anónimos, los amigos que se están recuperando utilizan una frase con ribetes de sentencia: “solo el alcohol nos lo puede devolver”. El adicto tendrá que hundirse más en su tragedia, puede que muera en el intento, pero quizá, el mismo drama, el tocar más fondo, el consumir más alcohol, finalmente lo lleve a aceptar que carga un problema y busque la ayuda.
Igual puede suceder con Lionel Messi.
Cuando se publican las fastidiosas encuestas en los medios de comunicación deportivos del planeta y se pone a votar a los especialistas para que escojan al mejor futbolista del mundo entre Pelé, Maradona y Messi, quienes rechazan el nombre de Messi, se basan en un argumento que personalmente no comparto: “no puede ser el mejor del mundo, porque no ha ganado un Mundial de Fútbol” y otros agregan que con la albiceleste, Lionel no ha ganado nada.
Entonces, si don Lionel renuncia a la selección argentina, va a terminar su carrera deportiva sin la oportunidad de ser campeón del mundo, o monarca de América, y demás lauros posibles cuando se defiende el uniforme de la Patria.
Esto no deja de ser un lunar en la brillante carrera del futbolista; un vacío; un cráter enorme difícil de asimilar y menos borrar a la hora del retiro.
A la distancia, Messi no nos parece un tipo vanidoso; carga sobre sus hazañas deportivas y sus acciones hermosas en los terrenos del mundo, una personalidad complicada que todavía muchos no pueden definir: tímido, humilde, de perfil bajo, prófugo de las luces, poco culto, de escaso verbo y otras etiquetas que se le cuelgan a este maravilloso futbolista.
Entonces, no será la soberbia ni la vanidad las que le harán recapacitar y volver a la selección de Argentina, sino la necesidad interna, hundida en lo profundo de su alma, en el sentido de que a su carrera profesional le falta un peldaño y bien grande para terminarla en la gloria y no será él mismo quien se niegue a conquistarlo.
Será entonces el mismo fracaso, que hoy lo aleja del seleccionado argentino, el que lo hará regresar.
Postdata: no sé si finalmente la prensa deportiva mundial, ya se enteró de que Italia está jugando en la Eurocopa.