Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 26 Octubre, 2015

De pronto la Selección Sub 17 que era la gran favorita de mis colegas para derrotar a Corea del Norte, se topó con un rival bien complicado y que finalmente la derrotó 2-1.
Se nos pareció bastante el comportamiento de la prensa deportiva criolla, cuando se dio por descontado el triunfo de la Selección Nacional (la mayor), contra Sudáfrica, y de pronto se le para al frente un rival que sabe jugar al fútbol, explosivo, pícaro, veloz y las cosas se complican.
Ayer escribimos la crónica del juego entre Saprissa y Pérez Zeledón y decíamos que los futbolistas costarricenses, cuando juegan montados son maravillosos. Explotan talento y mueven redes a su antojo cuando el rival no les aprieta los tobillos.
A los jugadores costarricenses les encanta ir ganando su partido 2-0 o más en los primeros diez minutos, como les pasó al Saprissa frente a los generaleños y al campeón nacional ante Cartaginés. Ahí brotan los “hueveadores”, los que se lucen con diez metros de zacate disponibles, los que respiran a su antojo sin un rival en la nariz.
Entonces, como los discípulos de Marcelo Herrera no liquidaron a los coreanos temprano y más bien tuvieron que moverse contra las cuerdas, el gremio se llenó de preocupación, olvidando tantas viejas lecciones no aprendidas.
Nunca se me olvida cómo la selección de Honduras nos ganaba, cuando nos apretaban en la mitad del campo y a los arquitectos de la Tricolor como Wilmer López y Walter Centeno no les regalaban medio metro de cancha.
De manera que el fútbol de fin de semana nos deparó este complicadísimo partido de la Sub 17 en el Mundial de Chile, que nos alerta de nuevo que para ganar los partidos hay que jugarlos, no se ganan antes, aunque se venga jugando bonito y en varios partidos del Invierno, equipos como Herediano, Saprissa e incluso la Liga, anotaron muy temprano y así se facilitaron sus victorias, porque el fútbol costarricense tiene poco poder de respuesta.
Y ya habrán notado que se está armando un grupito de tres en zona de descenso: Belén, Liberia y Pérez Zeledón, dado que la Universidad desde que cayó en manos del carismático Guilherme Farinha, hace rato salió huyendo de la parte baja de la tabla. El grupo del funesto viaje a la segunda división se está reduciendo y si alguno de estos tres clubes desea evitarlo, deberá reactivarse y moverse, sobre todo Liberia que va en caída libre.