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Lunes, 17 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Viernes 24 julio, 2015


Voy a jugar de abogado del diablo.
Se está dando por hecho cierto, pero no comprobado, que la organización de Copa Oro ordenó a los árbitros de los juegos México y Costa Rica y Panamá ante México, ayudar a la selección mexicana.
Se afirma que ante la posibilidad de que el seleccionado que mueve la mayor masa de asistentes a los partidos quede eliminado, se ordenó a los árbitros (nadie sabe cómo), pitar penales en la agonía de los juegos a favor de los mexicanos.
El sector deportivo de Concacaf en todos los niveles y entornos, da por sentado que los jueces Walter López de Guatemala y Mark Geiger de Estados Unidos, recibieron órdenes y habría que pensar que también dinero, para favorecer al Tri.
Incluso se debe montar un libreto y guión —se supone que en reunión privada—, en donde la Comisión de Arbitraje del torneo cita a los dos árbitros que va a comprar y les indica que el juego debe transcurrir por los cauces normales, donde se supone también México irá arriba en el marcador, pero, de no darse así el desarrollo de la confrontación, en la agonía del juego, exactamente en el cierre, hay que pitar un penal a favor de los mexicanos para que triunfen.
Qué jodido, ¿verdad?
¿Será así la vara?
¿Alguien cree en esto?
¿Y por qué al árbitro costarricense Ricardo Montero no lo compraron para que Jamaica no derrotara a Estados Unidos?
Pecando de ingenuo, no importa que La Machaca me entierre en cajita blanca y me sacrifiquen en redes sociales... ¿no existe la posibilidad de que Geiger, López y Eric Boria, el asistente que le pitó el supuesto penal a Roy Miller, simple y llanamente se hayan equivocado porque son seres humanos, no arbitran con una pantalla de televisión en la cabeza y no son robots?
Las tres acciones que desataron la polémica son complicadas, son de roce físico y el árbitro cuenta con dos segundos para pitar. Repasar esas acciones en cámara lenta en los salones de las televisoras y en las salas de redacción, para despedazar a los jueces es un pastel.
Perfectamente y es humanamente posible que los árbitros vieron penal, donde el resto de Concacaf no vio penal y si los señalamientos se dieron en minutos postrimeros de los juegos es circunstancial. Ningún reglamento ordena no pitar penales después del minuto 85.
Hasta aquí mi alegato como abogado del diablo (léase Concacaf); no es dañino reseñar otro ángulo del conflicto.

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