Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 10 Octubre, 2014

Cómo se les complican los partidos a los llamados equipos grandes; los chicos les han perdido el respeto y tácticamente los enfrentan y los meten en un embrollo de piernas donde cuesta hallar los espacios de maniobra.
Ya son muchos los juegos que los grandes resuelven en los últimos minutos, después de buscar los goles y el triunfo sin hallar la red por 75, 80 y 85 minutos.


Recordemos cómo Cartaginés derrotó al Uruguay con gol de Andrés Lezcano en el cierre; el Herediano da cuenta del mismo cuadro lechero con anotación de Antonio Pedroza a ocho minutos del final y Saprissa se aferró a la famosa y popular “Saprihora” para deshacerse de un incomodísimo Belén.
El Alajuelense triunfaba cómodamente 3-1 frente a Pérez Zeledón y en cuestión de minutos, en la agonía del cotejo, recibió un gol y su rival botó dos posibilidades de anotación “muertas”. Perfectamente los guerreros pudieron ganar 4-3.
Los resultados holgados y un par de goleadas le han sido infringidos al benjamín, AS Puma, con menos espuela que sus compañeros de categoría.
Me decía el pasado miércoles Santiago Bonilla, hijo del grandísimo director técnico del mismo nombre que hizo al Uruguay de Coronado campeón nacional en 1963, que curiosamente Saprissa, Alajuelense y Herediano han estado sacando buenos resultados en la Liga de Campeones contra equipos mucho más fuertes que la mayoría de los que juegan el campeonato nacional y eso se debe, dice “Chago”, a que los rivales extranjeros juegan abiertos y no se cierran.
Fácil deducir que si un Cruz Azul o el León se enfrentan a la Liga y el Team, ellos se van a considerar favoritos y por ende no van a llegar a defenderse ante el “chico”. Entonces, los equipos costarricenses hallan con mayor facilidad espacios de maniobra.
Sucede lo contrario a nivel doméstico porque en el entendido de que en el fútbol nacional hay equipos grandes y pequeños, a la hora de los enfrentamientos estos se les cierran a los primeros en procura de sorprenderlos con algún contraataque, sacarles un empate y no salir muy golpeados, de ahí estas confrontaciones tan cerradas y complicadas para morados, brumosos, florenses y manudos, que ven los cuatro, como el líder del Invierno, la Universidad de Costa Rica, se encuentra a pocos puntos de amarrar su clasificación a la segunda fase, lo que dejaría a uno de estos cuatro grandes fuera de competencia.

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