Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 20 Septiembre, 2013

El clásico llegó en muy buen momento.
Saprissa y Alajuelense lucen frescos, abiertos, motivados, jugando bien en grupo y con buenas individualidades; dos equipos que no han sido huraños ni mezquinos con el balón y han tratado de ser generosos con el espectáculo.
Los aficionados, con buen olfato futbolero, presienten que están en puertas de un encuentro que promete emociones a granel y están dispuestos a abarrotar el Estadio Nacional, al punto de que se proyecta una recaudación récord, millonaria.
El equipo de Ronald González hace rato que se soltó; al equipo de Óscar Ramírez le ha costado un poco más. Pasa un poco esto porque el “Carasucia” suma más meses de trabajo con sus jugadores, su proceso es más largo, le ayudó muchísimo tomar muy en serio el torneo de copa, finalmente conquistado, mientras que el “Machillo”, llegó tarde a la cita laboral no por las presas, pues en el centro de Belén no existen, sino por asuntos domésticos de todos conocidos que derivaron en unas largas “vacaciones” para un técnico que llevó a la Liga a una cosecha de coronas impresionante.
Dada la conformación actual de las nóminas y la posición de los dos equipos en la cima de la clasificación, no tiene ningún sentido que Saprissa y Alajuelense jueguen a la defensiva, aparte de que las características de varios de sus jugadores no lo permiten.
Más que ponerse a defender un cero a cero, los dos estrategas tratarán de llevar a escena el talento y la creatividad de jugadores como Diego Estrada, Luis Diego Cordero, Manfred Russell, Minor Escoe, Kenneth García, Kevin Sancho, Álvaro Sánchez, Allen Guevara, para engendrar un clásico altivo y vibrante, donde el tecnicismo de los actores derrote a la potencia del músculo.
El punto alto de los dos equipos está en la mitad del campo; tan espectacular Yeltsin Tejeda como equilibrado Luis Miguel Valle; tan eficiente Russell como Ariel Rodríguez; más pimientoso Escoe, pero más vertical en los filtros García.
Puede que ese duelo de tridentes marque la diferencia: Tejeda, Russell, Escoe por el lado morado; Valle, Rodríguez, García de color rojo y negro.
Agreguen al plato en ofensiva el picante goleador de Ariel Rodríguez y la explosividad de Jerry Palacios e iremos todos en procura de un manjar apetecido.
A las arcas del Saprissa van ¢200 millones; es de esperar que el primer clásico del Invierno los valga.

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