Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 18 Septiembre, 2013

Voy a escribir una opinión estrictamente personal que puede estar equivocada sobre la situación del Club Sport Cartaginés. Sobre ella, algo hemos dado a entender en esta Nota en anteriores comentarios.
Javier Delgado está metido en un dilema de tamaño monumental, que se gesta cuando la provincia entera se vuelca en el último Verano en apoyo del equipo, al olfatear que el ansiado título estaba más cerca que nunca.
Fue impresionante el fervor azul.
Nunca, ni cuando Herediano ganó el título en Guápiles y terminó con sequía de más de 20 años, conquista que provocó que la provincia casi entera se lanzara a las calles, se ha vivido y palpado una comunión, lealtad y solidaridad tan profunda y humana como la que la Vieja Metrópoli, entera, le entregó a su equipo de fútbol.
Cuando el Cartaginés se presenta al juego de vuelta de la final con dos goles de ventaja, los seguidores del equipo literalmente se vuelven locos porque en más de 50 años, jamás habían sentido la Copa de Campeón tan cerca.
Ya sabemos lo que sucedió en el Rosabal Cordero.
Los azules perdieron la ventaja, la final se fue a penales y campeonizó el Team.
Todo lo que hizo Javier Delgado esa temporada fue espectacular; lógicamente el Cartaginés se jugó una temporada brillante a la que solo faltó la cereza del pastel.
El problema es que esa cereza pesa toneladas.
Personalmente y lo escribo con mucho dolor, no creo que al Cartaginés se le presente en los próximos años otra ocasión tan propicia para ser campeón nacional y esto, mentalmente pesa más que cargar cien elefantes a la espalda.
Resulta sumamente difícil empezar otro campeonato de cero como si nada hubiese pasado; eso cabe en otros equipos, pero no en el Cartaginés por ese pasado que arrastra y carcome.
Los jugadores íconos del equipo como Wardy Alfaro, José Villalobos Chan, Danny Fonseca, Paolo Jiménez, Randall Brenes, no pueden mentalmente iniciar el Torneo de Invierno con un borrón y cuenta nueva. Incluso, en el mismo dilema mental están Carlos Johnson, Andrés Flores, Andrés Sanabria, Esteban Sirias, Andrés Lezcano y otros, que no tenían respuestas a la goleada en la Liga.
Lo dijo El Sheriff: “es el peor partido que hemos jugado desde que entreno al equipo”. Salir de ese pozo mental va a costar muchísimo y creo que don Javier urge de una ayuda de profesionales en diferentes disciplinas que se le unan para erradicar de la cabeza de los jugadores tan pesadas cargas funestas.

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