Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 22 Julio, 2013

El jefe de prensa del Deportivo Saprissa, José Pablo García le negó la entrada al periodista deportivo de La República, Sergio Alvarado Pol, para dar cobertura al juego ante el Fulham.
Como argumento para impedirle que cumpliera con su trabajo, el colega del Saprissa dijo que la acreditación del periodista llegó tarde a su escritorio. No se hizo en el tiempo que él dispuso.
Si esto fuera cierto (el periodista fue acreditado el viernes en horas de la tarde), me pregunto dónde quedó enterrado el sentido común del jefe de prensa del Saprissa, que al negarle a un colega suyo que cumpliera con su trabajo, no tomó en cuenta algunos factores.
Primero: se trataba de un partido amistoso.
Segundo: había mucho espacio en el estadio.
Tercero: uno supone que un joven de 28 años como Sergio, prefiere un sábado por la noche, ir a divertirse con su novia o amigos, que trabajar.
Cuarto: se le olvidaron al empleado de Juan Carlos Rojas, las coberturas gratuitas que se publican en este periódico relacionadas con actividades de su equipo.
Cinco: si ya el periodista de La República está en la puerta de ingreso en el Estadio Nacional; si desde ahí le solicita a García el favor de que lo deje entrar; si estamos hablando de un juego amistoso con decenas de sillas vacías y no de un partido por un título mundial... ¿qué le costaba al periodista del Saprissa dejar al nuestro cumplir con su trabajo? ¿Por qué se encaprichó en no dejarlo entrar?
Mala nota la del colega García.
Desde luego que su caprichosa decisión nos impide informar hoy del buen partido de su equipo ante los ingleses.
Y, la Selección Nacional se despidió de la Copa Oro.
De nuevo, un equipo que es trabajado y dirigido por Jorge Luis Pinto, se vuelve loco después de recibir un gol; los discípulos de Pinto juegan tan pegados a un libreto que si algo lo rompe el guion se quiebra lo que ha sucedido abrumadoramente según las estadísticas, salvo escasas excepciones.
Quedó la impresión por lo visto en el partido, que si Álvaro Saborío no bota el 1-0 en el arranque, el juego estaba para otra historia pero no valen los lamentos. Segunda derrota seguida en Copa Oro ante rivales de la hexagonal y ojalá que esta eliminación no contamine el buen trabajo de la Tricolor en la eliminatoria. Confiamos también que este par de bombazos negativos, sirvan para que nuestro entrenador reaccione y corrija las carencias ofensivas del equipo.

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