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Domingo, 18 de agosto de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Viernes 19 junio, 2009




Sin excusas, ni rodeos.
Así tituló Julio Iglesias una de sus más bellas canciones y así debemos aceptar los fanáticos de la selección italiana la derrota de ayer.
Egipto simplemente ratificó que su excelente desempeño contra Brasil no fue casualidad y en esta ocasión, Italia no pudo darle vuelta al resultado como lo hizo contra Estados Unidos, primero porque tuvo enfrente un rival muy superior al estadounidense y segundo, por el buen trabajo del portero egipcio, El Haddary, quien mínimo les quitó a los azules cuatro goles hechos.
El triunfo de Egipto no admite apelaciones; fue totalmente justo y ahora queda Italia contra las cuerdas para ver si sobrevive en la última jornada del grupo, donde deben darse combinaciones de resultados que la favorezcan. En esto, los italianos han tenido mucha suerte y aunque deben ahora derrotar a Brasil y no pueden especular con el empate, puede que Estados Unidos les dé un empujón si sorpresivamente derrota a los egipcios.
Por estar de “sapo” estos días defendiendo al fútbol italiano, ayer tuve que dar la cara en la redacción y cuando arribé a mi cubículo, no me percaté, que a mis espaldas se ubicaba un grupo grande de compañeros liderados por el fotógrafo Marco Monge.
Inocentemente encendí la computadora y al abrirse la pantalla salió la imagen de los jugadores de Egipto abrazando al autor del gol, Homos.
Sorprendido por la imagen, al instante sonaron las risas y gritos burlones de mis compañeros, que hasta se dieron el gusto de filmar un vídeo con mis reacciones.
Fue una exquisita broma moderna y digital, que igual, hubo que aceptar como parte del ritual que conllevó la derrota italiana.
Toca esperar la jornada de cierre que dentro del dramatismo que encerrará para los campeones del mundo, tiene la ventaja de que a la hora del juego contra Brasil, ya se conocerá el resultado entre Estados Unidos y Egipto, aparte de que los “azzurri”, nunca se han sentido menos que los suramericanos y se han dado de tú a tú en varias semifinales y finales de campeonatos mundiales, con resultados favorables para los dos bandos.
Bravo por Egipto; en dos partidos contra las selecciones que más títulos mundiales acaparan, se ha lucido con un fútbol moderno, potente, con un físico impresionante en sus figuras y, sobre todo, un mediocampo que sabe pasar al ataque con mucha inteligencia; con asociaciones rápidas y abriendo bien el juego por las puntas.
Hay que felicitar a su técnico Hassan Saeta, un bigotón seriezote que por ratos se nos asemeja a Manolo Keosseian que suponemos, es el artífice de que sus pupilos jueguen un balompié ordenado, equilibrado, veloz y moderno que rompió a la defensa de la selección mimada del mundo, Brasil, y ayer hincó a la legendaria selección italiana, repleta de estrellas… estrelladas.

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