Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 2 Febrero, 2018

El Clausura formó un cráter en la clasificación

La clasificación del Torneo Clausura se partió en dos, después de los resultados de la octava jornada.
Hay ocho equipos pegados arriba y cuatro “rejuntados” abajo: entre Saprissa y Herediano empatados en la cima con 16 puntos y Carmelita, octavo con 12, solo hay cuatro puntos de diferencia. Cuestión de ganar o perder un partido y punto; se empató la cosa.
Se forma entonces un cráter entre los ocho primeros y los cuatro últimos que son Liberia, Limón, Grecia y Cartaginés, los liberianos con cinco puntos y los otros tres, valga la redundancia, con tres.
No deja de ser curioso y no sabemos hasta dónde llega la estadística, eso de observar a tres equipos que aún no ganan después de siete y ocho fechas. Lo del Cartaginés es patético porque estamos hablando con razón o no, de uno de los cuatro grandes de nuestro fútbol.
El entorno, los alrededores, las sombras que se instalaron en el Fello Meza la noche del miércoles, cuando Santos apaleó a los brumosos 3-0, estos con dos de sus jugadores expulsados, sea o no sea usted seguidor del cuadro de la Vieja Metrópoli, provoca desazón y enorme tristeza. Cartaginés camina al garete.
Y, mientras Alajuelense y Guadalupe definen esta noche cuál les empata a Saprissa y Herediano el primer lugar con 16 puntos, a menos que firmen un empate que los instalaría en el segundo lugar con el monarca, Pérez Zeledón, repasar que antes de que se iniciara el Clausura, cuatro equipos eran los candidatos al descenso: Liberia, Guadalupe, Universidad y Carmelita, pero hoy la aritmética varió radicalmente porque se escaparon momentáneamente de las brasas del infierno guadalupanos, celestes y carmelos y se metió de lleno en el posible viaje sin retorno a la segunda división el Cartaginés.
Pocos analistas esperaban que equipos de la zona baja de la clasificación, ganaran tantos juegos en el arranque del Clausura: Carmelita (4), Guadalupe y Universidad (3) y este detalle numérico, desde luego que hundió más a Liberia y se fue de cabeza al sótano del Clausura y penúltimo de la tabla acumulada el equipo azul.
Hoy los brumosos sobreviven sobre las cenizas de los liberianos, y se está haciendo mala costumbre escuchar al término de cada jornada, que Cartaginés sigue “vivo”, porque volvió a perder Liberia. Triste, decepcionante y lamentable situación para la fiel fanaticada azul, aquella que cantaba: ¡Vive, vive, Cartago vive!
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