Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 25 Julio, 2017

Taco a taco frente a un seleccionado superior

Definitivamente los viejos del barrio analizamos el fútbol costarricense de diferente manera y puede que nuestras posiciones estén erradas, pero es un hecho real, que contamos con mayor número de parámetros de comparación.
Por ejemplo, para este columnista, Marco Ureña se jugó un señor partido frente a Estados Unidos y yo lo calificaría como uno de los mejores de la Selección Nacional. En cambio, muchos colegas y desde luego en esa peste que son las redes sociales lo descuartizaron.
Solo pregunto…
¿Marcó Ureña botó las dos oportunidades de gol que tuvo o fue que el portero rival Tim Howard con unos reflejos felinos se los paró?
¿Remató Ureña desviado, botó la pelota frente al marco; se la tiró al cuerpo al portero estadounidense, o fue que este le impidió el par de goles con dos notables reacciones?
Una cosa es botar un gol y otra que el portero rival le impida ese gol. Observé a Ureña recibir los servicios y rematar correctamente al espacio por donde debió transitar el balón a la red. Lo que pasó fue que Howard con reflejos de gato, achicó de manera espectacular y cortó el viaje del balón a los cordeles.
Repito. Así lo analizamos nosotros. Puede que estemos fuera de foco. En acciones idénticas a estas en el Mundial de Brasil y en otros juegos, los remates de Ureña han ido a la red. Esta vez el portero contrario se lo impidió.
Y agreguemos algo más.
Marco Ureña, jugando como único atacante, solo, solo y solo como delantero, volvió loco durante todo el juego al internacional Omar González, que no le vio una y tuvo que recurrir a faltas y faltas, hasta el punto de ganarse la amonestación. ¿O fue que miré otro partido?
Qué fácil despedazar a un centro delantero que tuvo que lidiar todo el juego contra Zusy, González, Besler y Villafana, a los que desafió, dribló y mareó en solitario.
Ureña se jugó un partidazo y así lo reconoció Bruce Arena, técnico de Estados Unidos. Aquí le cortamos la cabeza porque “perdió dos goles hechos y por eso perdimos el partido”.
Nada que ver. Se jugaron 70 minutos taco a taco contra un rival que es mejor que nosotros, defensivamente no fuimos perfectos, solo por el susto del primer minuto y por la acción del 1-0, cuando entre Dempsey y Altidore lograron quebrar nuestra última línea.
Igual el remate de Altidore le pega en la pierna a Pemberton y no entra, meras circunstancias de un juego. Después del 1-0 el cierre no cuenta.
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