Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 8 Junio, 2017

Las eliminatorias mundialistas despiertan pasiones inusitadas

La tómbola de la FIFA sigue girando, no se detiene, el espectáculo tiene que continuar y lo inteligente es aumentar la clientela.

Como periodista deportivo he dado cobertura desde estadios y escritorios a 12 eliminatorias mundialistas para la Selección Nacional desde México 70, y la expectación nunca disminuye.
Un partido eliminatorio a Copa del Mundo se juega a estadio lleno desde la Cochinchina hasta la Patagonia, porque el Campeonato Mundial de Fútbol es el espectáculo máximo del deporte con todo el respeto que merecen las Olimpiadas, cuyos previos no arrastran la pasión del fútbol.
Las eliminatorias de los Mundiales y la disputa de la Copa del Mundo, generan ingresos multimillonarios a la FIFA, de ahí el acuerdo inteligente y comercial de sus actuales jerarcas de estar aumentando cada vez que se pueda, el número de seleccionados participantes. El negocio es redondo y los ingresos alcanzan para mejorar el espectáculo y desde luego para sobornar y untar de dólares las manos corruptas dispuestas a recibirlos.
Esta noche la Selección Nacional tiene un juego eliminatorio mundialista contra Panamá, el martes siguiente frente a Trinidad y Tobago y los dos se van a jugar a estadio lleno. Igual sucede en Paraguay, Bulgaria, el Congo o Egipto.
El fútbol es mágico cuando de Mundiales se trata; incluso tengo un abogado amigo que proyecta el futuro de su vida y los años que le quedan en la tierra, de acuerdo a las Copas del Mundo que todavía su edad le permitirían presenciar.
Costa Rica está cerca de asistir a su quinta Copa del Mundo y los viejos del barrio nos entusiasmamos y marchamos felices al estadio a apoyar a los ticos con un bagaje de experiencias pasadas que no sufrieron las nuevas generaciones.
Antes, mucho antes, de la zona de Concacaf solo clasificaba un seleccionado al Mundial de fútbol. Repasen, denle un vistazo a la clasificación de la actual hexagonal, para que adivinen cuál fue la Selección Nacional que le quitó a Costa Rica la posibilidad de ir a varias Copas del Mundo, sobre todo en las décadas 50 y 60, hasta que llegó el inolvidable y maravilloso verano italiano del 90.
Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Brasil 2014 y tenemos a Rusia 18 al alcance de la mano.
Recuerdos, emociones, derrotas y triunfos, pero un detalle no cambia: expectación, pasión y el llenazo del respectivo coliseo.
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