Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 23 Mayo, 2017

Las dirigencias de Herediano y de Saprissa tomaron caminos opuestos

Al final, el Team resultó demasiado poderoso no solo para el Saprissa, sino para los otros diez equipos que jugaron el Verano.
Si se repasa la nómina del nuevo monarca del fútbol costarricense, se puede ir puesto por puesto para comprender que fue la potencia de su planilla la que lo condujo a la corona.


Podemos citar varios ejemplos, pero remitámonos por ahora a un solo puesto.
Como defensa derecho jugó la mayoría de los partidos el joven Willian Quirós; luego le tocó el turno a Allan Miranda. ¿Alguno los vio jugar en la final contra Saprissa?
Y en el juego de ida en el Rosabal Cordero, Hernán Medford ubica a Esteban Ramírez en esa posición, pero en el partido de vuelta lo sienta y pone a Johnny Acosta. ¡Cuatro jugadores para un solo puesto y todos de buena calidad!
¿Cuál de los otros 11 equipos podía darse este lujo? Ninguno y mucho menos el Saprissa, diezmado, desangrado y limitado por la fuga masiva de futbolistas que fueron vendidos o no renovados por temas financieros.
Carlos Watson hizo de tripas corazón para llevar a la final a este equipo repleto de parches; ahora…¿qué responsabilidad recae sobre la dirigencia del club, lo que queda de un Horizonte Morado partido en dos y sobre todo la responsabilidad de la gerencia deportiva del club?
Todo lo contrario al comportamiento de la dirigencia del Saprissa, la del Herediano, conducida magistralmente por el belicoso Jafet Soto, principal artífice administrativo de este título, se dedicó a reforzar la planilla con todo lo bueno que se pusiera por delante y con decisiones certeras, le sacan por ejemplo de la billetera al Cartaginés a Jairo Arrieta, lo fichan pocas horas después del anuncio que sería Cartago y ya todos sabemos la leche que dio el nicoyano en la zona de metralla florense.
Kevin Vega, José Mena, Jimmy Marín, Josué Martínez, Jorge Alejandro Castro, más los tres extranjeros que muy poco aportaron al club, podrían ser parte de la formación titular de cualquiera de nuestros equipos mayores, todos con pocos minutos en el nuevo campeón.
Entonces, ese aplastante 5-0 a favor del Herediano sobre el Saprissa en la final, resultó una conclusión lógica del comportamiento de la dirigencia de los dos clubes en la planificación de la larga temporada. Que cada quien asuma su cuota de responsabilidad en el éxito y en el fracaso por lo acontecido.
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