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Viernes, 16 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 10 mayo, 2017


Después de la bronca en Tibás la tormenta ha cesado

¡Cómo cambiaron las cosas en la cuadrangular del Verano!
En la primera vuelta, la misma fecha de hoy enfrentaba a los cuatro rivales en situaciones bien diferentes.
Limón venía de aplastar al Saprissa 5-1 y viajaba a Guápiles con la moral al tope, a enfrentar a un Santos que sacó empate valioso en el Rosabal Cordero, resultado que podía encumbrarlo a la cima de la clasificación.
En otras palabras, era un duelo de punteros, mientras que en el otro escenario, el Monstruo todo magullado, esperaba en Tibás a un Team que mostró poco fútbol en la primera jornada.
Es fácil especular que luego de humillar al campeón nacional, Horacio Esquivel técnico limonense, ni por asomo se imaginaba que ese sería, hasta hoy, su único triunfo en la cuadrangular. Santos los apaleó 3-0 y el cuadro caribeño se hundió en las penumbras del último lugar que habita hoy en solitario.
Al rato le tocó el turno a los guapileños; empataron con Herediano, golearon a Limón y de pronto se frenaron. No aprovecharon la localía y dejaron escapar cinco unidades en su patio, empate con los morados y derrota ante los florenses y es por eso que hoy la clasificación está al revés.
Son Herediano y Saprissa los que van a disputar el primer lugar, con la gran ventaja para los pupilos del sancionado Hernán Medford, que si derrotan al monarca se aseguran el primer lugar de la cuadrangular y la final por la corona.
Después de los lamentables sucesos que se dieron al final del llamado clásico del buen fútbol, con la bronca que protagonizaron florenses y morados que dejó secuelas en cuanto a sanciones y suspensiones, la tormenta ha amainado y parece que todos aprendieron la lección.
Herediano se dedicó a jugar fútbol en lugar de calentar la estufa, ha encontrado una formación base, se terminaron los inventos del Pelícano que ahora mira en paz a su equipo triunfar desde las gradas y esa pareja de José Sánchez con Elías Aguilar que juega en la espalda de Jairo Arrieta dio frutos aunque ahora Elías estará fuera de acción en los siguientes tres juegos del equipo.
En la acera de enfrente, Carlos Watson y el Saprissa se juegan el último chance de evitar la final por el gallardete; se ocupa un campeón mejorado, más fino, mucho más seguro en retaguardia y urgido a que varias de sus mejores figuras eleven su nivel de juego. El empate no le sirve al Monstruo.

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