Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 30 Marzo, 2017

Juguemos un campeonato mundial de resultados

Muy poco fútbol en San Pedro Sula pero un buen resultado.
Deberíamos cambiarles de nombre a los campeonatos mundiales de fútbol y llamarlos campeonatos mundiales de resultados.
Se planifica para sacar un resultado y se juega para sacar un resultado. Es más, si el resultado que se busca está pintado en la pizarra, se deja el fútbol a un lado y se juegan los minutos que sean necesarios para cuidarlo.
Todo pintaba a que Óscar Ramírez viajaba al Estadio Azteca por el empate y eso se lo adivinó su colega Juan Carlos Osorio en las previas del juego. El gol temprano del Chicharito le cambió los planes al estratega de la Selección Nacional, quien finalmente y después de recibir el 2-0, “inteligentemente” se tiró atrás para evitar más goles, detalle que al final de la ruta puede incluso darle una clasificación, en caso de empate en puntos con otras selecciones en un hipotético tercer lugar de la Hexagonal.
La derrota en México, sumada a la goleada que recibió Honduras en Estados Unidos, hacía del juego en San Pedro Sula negocio bien complicado. Ganar era difícil, perder dos juegos seguidos un drama, de manera que buscar un empate tenía sentido.
Costa Rica tuvo la virtud de poder maniatar a la selección anfitriona después de que abrió la cuenta en el minuto 34; el equipo de Óscar Ramírez dio poco margen de acción al enemigo, de ahí el escaso trabajo de Keylor Navas, resumido a un achique en el minuto 77 y entonces, contrario a lo ordenado en Ciudad de México, el cuerpo técnico de la Tricolor hizo variantes determinantes de hombres y de posiciones, pasó a línea de cuatro, reforzó la cintura con los ingresos de David Guzmán y Cristian Bolaños, adelantó a Joel Campbell para que jugara al lado de Marco Ureña, la formación dio cuatro pasos para adelante y halló su premio con el empate que logró Kendall Waston.
Con la misión cumplida en el sentido y el deber de regresar a San José con algo en el camión, se cuidó ese “puntito” dorado que por ahora le dio a la Selección Nacional el segundo lugar de la Hexagonal, con un panorama alentador en el futuro cercano, pues en junio recibimos seguido a Panamá y Trinidad y Tobago con la gran posibilidad y esperanza de sumar seis puntos que casi nos instalan en Rusia 18.
[email protected]